MADRID, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
La viceconsejera de Asistencia Sanitaria, Patricia Flores, ha defendido que la transformación del Hospital Carlos III en un centro de media estancia está "justificada" desde el punto de vista asistencial y desde la eficiencia económica al aprovechar mejor los recursos públicos del sistema sanitario regional.
Además, Flores ha detallado que la integración en el Hospital de La Paz de las unidades que no tengan cabida en la reconversión del centro es la opción "menos traumática" para los profesionales y que la región cuenta con suficientes camas de aislamiento para enfermedades emergentes o infecciosas de carácter internacional repartidas en otros centros terciarios de la región.
Así lo ha detallado Flores en referencia al comunicado difundido este lunes por la Comisión de Profesionales del Carlos III, que criticaba la integración de unidades en La Paz por criterios económicos, denunciaba que la reducción de plantillas mediante el cese de personal interino y reprochaba que se prescindiera de medios para tratar casos de enfermedades emergentes e infecciosas para la población de referencia.
La viceconsejera ha detallado que transmitió a los profesionales que el hospital era un centro "disarmónico" con una hospitalación "muy baja" aunque con unidades "muy desarrolladas", como la referida a enfermedades infecciosas o la unidad de viajeros", que sirven de apoyo para reducir las listas de espera.
En consecuencia, Flores ha indicado que la ubicación del Carlos III le hace ser "candidato", dada su ubicación, en un hospital de media estancia, lo que genera eficiencia desde puesto que las 116 camas para este tipo de pacientes sustituirán a las que ahora estaban concertadas con centros privados.
Por otro lado, Flores ha añadido que la opción de integrar las unidades "que no tuvieran encaje" en la asistencia de media estancia en La Paz es "mucho menos traumático" para los profesionales y hace "más fácil" la ubicación de esas unidades o servicios, dado que mucho de los facultativos se han formado en este hospital.
Flores también ha dicho que se les explicó a los profesionales este planteamiento y que ellos "no están de acuerdo", algo que puede entender desde el punto de vista personal de los médicos pero que, atendiendo a criterios "objetivos", la transformación en un centro de media estancia es "sensata, racional y genera eficiencia" al emplea mejor un "recurso público" que estaba "infrautilizado" para cubrir una necesidad asistencial de la región.
"¿AMORTIZACIÓN DE PLAZAS?: ES UNA POSIBILIDAD QUE PUEDE OCURRIR"
Por otro lado y en referencia a las críticas por el posible cese de plazas de interinos, Flores ha dicho que "indudablemente" es una posibilidad "que puede ocurrir" y que "la amortización de profesionales que no sean necesario se va a hacer".
En este punto, la Comisión Profesional del Carlos III sostenía que el personal "eventual", principalmente administrativo pero también sanitario y facultativo, se" marchará directamente al paro" y que ello produciría pérdida de calidad asistencial.
Además, este grupo de profesionales consideraba que la Consejería "podría dejar durante un tiempo indefinido a la población sin un centro de referencia para enfermedades emergentes.
Al respecto, Flores ha rechazado esa posibilidad pues las camas de aislamiento se sustituyen por la de otros hospitales, pues Madrid cuenta con una amplia red de centros terciarios para atender enfermedades infecciosas, poniendo como ejemplo que los casos más graves de este tipo de enfermedades se abordan en "los hospitales más grandes" de la región.
Por otro lado, los profesionales del Carlos III integrados en la Comisión dudan de que la Consejería fuera a invertir dos millones de euros que costaría las reformas de las habitaciones, así como la ampliación de gimnasios, mejoras de accesos al hospital o dotar con más geriatras, rehabilitadores, fisioterapeutas, logopedas y terapeutas ocupacionales al centro.
LA INVERSIÓN SERÁ DE FORMA PROGRESIVA
Este punto ha sido rebatido de nuevo por la viceconsejera al apuntar que transmitió a los profesionales que la inversión de transformación a centro de media estancia se haría de forma progresiva. Así, ha remarcado que ahora el Carlos III tiene 76 camas utilizables y que se realizarán actuaciones de forma progresiva hasta alcanzar las 116 camas.
Por su parte, este grupo de profesionales del Carlos III criticaba que la Consejería "primara el ahorro económico a corto plazo sin preocuparse por el precio en calidad y capacidad asistencial que eso pueda acarrearle al sistema sanitario a medio y largo plazo", para cambiar el modelo de unos de los hospitales "más valorados" para ahorrar dinero "exclusivamente a costa de los trabajadores".
En este contexto en el que cada año se entregan unos 300 millones de euros a un hospital de unas quinientas camas como la Fundación Jiménez Díaz, la pretensión de la Consejería por ahorrar a costa del personal de un hospital que con cien camas sólo cuesta unos treinta millones de euros al año (once de los cuales se dedican a medicación antiretroviral de VIH y por lo tanto tendrán que seguir gastándose en otro lugar de la red sanitaria) casi parece una burla", concluye el comunicado de la Comisión de Profesionales del Carlos III.