MADRID, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -
Los madrileños querrían no ser identificados y mantener el anonimato cuando sean llamados a formar parte de un jurado popular para no sentirse intimidados por los acusados a la hora de dar el veredicto, según se desprende de una encuesta con los miembros de los 21 tribunales populares constituidos en 2006.
Así lo señala la Memoria Anual de la Audiencia Provincial de Madrid correspondiente a 2006, a la que tuvo acceso Europa Press, en la que se recogen las principales reivindicaciones de este colectivo, que asume la responsabilidad de declarar la culpabilidad o inocencia de una persona procesada, conforme a las pruebas expuestas y los testimonios escuchados a lo largo de las sesiones de la vista oral.
Los ciudadanos que integran estos jurados se muestran disconformes con tener que emitir su veredicto a escasos metros del acusado, teniendo en cuenta que un 67,85 por ciento se sientan en el banquillo por homicidio o asesinato. Además, en un 64,28 por ciento de los casos se declara la culpabilidad de los mismos.
Entre las peticiones, también figuran que se reduzcan las horas de espera, que se instale un espacio de fumadores y que se mejore el servicio de catering o las propias instalaciones del edificio.
En líneas generales, el jurado popular se mostró satisfecho con la posibilidad de participar en la Administración de Justicia, especialmente a la hora de dar el veredicto. La decisión del jurado se produce después de horas de deliberación, en las que tiene que examinar detalladamente las pruebas aportadas por las partes para declarar probado cada uno de los elementos incriminatorios presentados por la acusación pública, la Fiscalía de Madrid.
El trato personal de los funcionarios de la Oficina del Jurado de la Audiencia madrileña constituye el aspecto que más agrada a estos ciudadanos, junto con la relación con los compañeros y la experiencia de integrar por unos días un jurado para enjuiciar unos hechos delictivos ajenos a ellos, pero que implican a otros ciudadanos de la Comunidad de Madrid.
SATISFECHOS CON EL TRATO
En cifras, el 63,97 por ciento se mostró 'muy satisfecho' con el personal de la Oficina del Jurado, mientras que sólo un 0,53 por ciento salió descontento con el trato dispensado por estos funcionarios. Además, el 50% expresó estar 'muy satisfecho' con el personal de la propia Sala y un 31,35 por ciento se mostró 'bastante satisfecho'.
Asimismo, el 56,72 por ciento se mostró 'satisfecho' durante la fase de selección del jurado, que se produce por un sorteo informático para cada juicio, eligiendo a un total de 36 candidatos preseleccionados previamente por otro sorteo bianual. De los 36 ciudadanos convocados, se eligen finalmente once, entre ellos nueve titulares y dos suplentes.
En cuanto al desarrollo del juicio, un 27,48 por ciento expresó estar 'bastante satisfecho' y un 50,29 por ciento dijo estar 'satisfecho'. Durante una media de 5 días, el jurado popular se convierte en espectador de las pruebas y testimonios, mientras que pasa a ser protagonista del proceso judicial a la hora de emitir su veredicto final.
Una vez constituido el tribunal, el representante del Ministerio Público les presenta su acusación y les informa de las circunstancias particulares de cada caso. Tras ello, escuchan la declaración del acusado, al que podrán formular preguntas, demás testigos, que están en la obligación de decir la verdad, ya que, por el contrario, incurrirían en un delito de falso testimonio, y las periciales.
Concluida la vista, el jurado se reúne a deliberar y, en el caso de duda, tienen la obligación de plantear aquellos aspectos que no hayan quedado claros ante la Sala, con presencia del fiscal, las acusaciones y la defensa del acusado. Durante la lectura del veredicto, el portavoz del tribunal especifica la conclusión de cada uno de los hechos presentados por la acusación.
LA MAYORÍA; HOMICIDIO.
Sobre el tipo delictivo, el 50 por ciento de los juicios celebrados juzgó a personas acusadas del delito de homicidio, seguidos de asesinato (17,85 por ciento), allanamiento de morada (14,28 por ciento) y omisión del deber de socorro (14,28 por ciento), entre otros tipos penales.
Respecto a su resolución, un 64,28 por ciento de los casos resultaron culpables, mientras que un 7,14 por ciento no culpables. Además, un 21,42 por ciento llegó a la conformidad en el juicio y un 7,14 por ciento alcanzó un acuerdo previo a la celebración de la vista oral.
En cuanto a la composición, un total de 794 personas, con edad media de 42 años, fueron convocadas a convertirse en miembros del jurado popular. De ellas, 197 presentaron excusas para evitar formar parte del tribunal, de las que sólo se admitieron un total de 96.