UGT critica "récord histórico" de 50.600 enfermos en lista de espera y la subida del coste por cama en nuevos hospitales

Actualizado 20/04/2010 15:46:09 CET

Una sentencia da la razón a UGT contra los procesos de reordenación de efectivos que dotaron de personal a los nuevos centros

MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

UGT-Madrid denunció hoy el "récord histórico" de 50.689 madrileños en lista de espera en la región, "a pesar de la inversión de 396 millones de euros en los últimos cinco años y 63 más previstos este año", así como el mayor coste por cama en los nuevos hospitales frente a los tradicionales.

En el informe sobre el Estado de la Sanidad en la Comunidad de Madrid presentado hoy, indica que una cama en los nuevos hospitales cuesta hasta el doble que en los tradicionales: 253.293 euros en el Marañón, los 298.781 del 12 de Octubre o los 299.775 euros de La Paz;L frente a 505.405 euros del Infanta Leonor, los 335.331 en el Hospital del Henares o los 468.191 de Fundación Jiménez Díaz.

El estudio menciona especialmente al coste de la cama por año en los hospitales de Torrejón y Móstoles, siendo de 323.794 euros para el primero y los 400.269 para el segundo.

Por otro lado, subraya el aumento de personas en lista de espera quirúrgica, una cifra de 50.689 pacientes que es "un récord nunca antes conocido" en la Comunidad y que supone 12.262 más que hace un lustro y 1.864 más que hace un año.

Además, UGT critica que para contabilizar a estos pacientes se les divide en tres grupos: la lista de espera estructural, que cuenta con 15.375 enfermos; la de los transitoriamente no programables por estar a la espera de consulta con el anestesista, que cuenta con 16.703 pacientes; y en espera tras rechazo, que son aquellos que rechazaron la opción de ser intervenidos en un centro concertado porque prefieren uno público.

Estos últimos han aumentado, pasando de 3.984 hace cuatro años hasta los 18.611 actuales. "La Consejería de Sanidad castiga con esperas de entre tres y seis meses a estos madrileños cuya preferencia es contraria a la política privatizadora del Gobierno que preside Esperanza Aguirre", agregó.

DOS DE CADA TRES PREFIEREN LOS PÚBLICOS

El secretario de Políticas Sectoriales de UGT-Madrid, Juan Luis Martín, destacó, por otra parte, que de acuerdo con el último Barómetro Sanitario, la Sanidad es el área de mayor interés para los ciudadanos y que el 66,7 por ciento de ellos opina que las listas de espera siguen igual o han empeorado, frente a un 16,6 por ciento que opina que ha mejorado. Además, subraya que dos de cada tres ciudadanos prefiere un centro público frente a un 17,6 por ciento que elegiría un centro privado, la segunda comunidad después de Navarra en esta estadística.

Martín subrayó que hace apenas un lustro los centros hospitalarios y de especialidades de gestión pública, junto con alguna fundación sin ánimo de lucro, ofrecían prácticamente el total de la asistencia sanitaria de la ciudadanía madrileña.

"Cuando termine la legislatura actual, más de dos millones de personas de la Comunidad serán atendidas en hospitales o centros de especialidades de gestión privada o mixta. Sin duda, un cambio de esta magnitud merecía un debate público, responsable y sosegado, que no se ha llevado a cabo", indicó.

En este sentido, criticó que el programa electoral del PP se comprometían a construir nuevos hospitales, pero "se guardó silencio sobre las formas de financiación y gestión, impidiendo que la ciudadanía se pronunciara sobre ello".

DIFERENTES MODELOS DE GESTIÓN

El responsable sindical señaló que en la actualidad en la región cohabitan distintos modelos de gestión de los centros y servicios sanitarios: fundación en el caso del hospital de Alcorcón, ente público el hospital de Fuenlabrada, Modelo PHI en los hospitales de Aranjuez, Arganda, Coslada, Majadahonda, San Sebastián de los Reyes y Vallecas, modelo Alzira para el hospital de Valdemoro y los cuatro más en construcción y proyecto, concierto singular en la Jiménez Díaz y el modelo tradicional y de gestión directa para el resto.

Para UGT-Madrid, la competencia aplicada a las empresas que gestionan centros, servicios o establecimientos sanitarios generará "diferencias en el acceso y las prestaciones sanitarias, es decir, desigualdad entre los ciudadanos en el ejercicio de su derecho fundamental a la protección de la salud".

Por otro lado, Martín recordó que en 2007 la Consejería ordenó un proceso de reordenación de efectivos para trasladar a profesionales de los hospitales tradicionales a los nuevos, "sin negociación previa de un proceso que modifica sustancialmente sus condiciones de trabajo", lo que llevó a la Federación de Servicios Públicos de UGT a denunciarlo ante los tribunales.

De hecho, respecto a los siete procedimientos jurídicos abiertos al respecto, el representante sindical señaló que en el caso de los auxiliares de enfermería un tribunal de primera instancia ha sentenciado favorablemente, un fallo judicial que ha sido recurrido por la Comunidad de Madrid. En el resto de áreas las demanda ya han sido admitidas a trámite o están con juicios señalados.

Además, Martín considera que del centro de Atención Personalizada (CAP o call centrer) desempeñará un papel canalizador y catalizador de la demanda, influyendo en las peticiones de cita médica, para orientarles hacia aquellos hospitales y profesionales, centros o servicios sanitarios que más interese en cada momento.

CON GÜEMES, "AÚN PEOR"

El sindicato manifestó que con la gestión del anterior consejero de Sanidad Juan José Güemes se produjo un "escandaloso deterioro" de la Sanidad en Madrid. Así, además del coste de camas y de las listas de espera, apuntó que hay 2.771 efectivos menos en los hospitales este año respecto a 2008; el gasto que supone en privatizar el servicio de citas médicas que presta personal propio, "duplicando el gasto; los procesos de reordenación de efectivos a los nuevos hospitales, impugnados por UGT; y unas relaciones institucionales y un diálogo social roto por la "descalificación" y el "insulto permanente" de Güemes.

A este respecto, el secretario general de UGT-Madrid, José Ricardo Martínez, desea a Güemes "que la vida le vaya muy bien", pero esperó que en su nueva vida académica "no de clases de gestión sanitaria" porque "ha pasado a la historia como el consejero de Sanidad" más incompetente

Por ello, pidió al nuevo consejero, Javier Fernández-Lasquetty, que no mercantilice este Área, que recupere el diálogo social, homologar las distintas formas jurídicas de gestión de los hospitales para homogeneizar el modelo de gestión y hacerle más eficaz, aumentar la participación de los profesionales en los profesionales en la gestión del sistema y la creación de un Observatorio de la Calidad Sanitaria como órgano independiente, con participación de las entidades locales y los agentes sociales, con facultades para evaluar la calidad del sistema y de cada uno de sus hospitales y centros sanitarios.