EUROPA PRESS/COOPERATIVAS AGROALIMENTARIAS
MADRID 4 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Instituto Madrileño para la Investigación y el Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) ha recuperado las variedades autóctonas de melón más apreciadas por los consumidores madrileños --Mochuelo, Azul y Piel de Sapo Tradicional-- cuando estaban a punto de desaparecer.
Se trata de productos originarios de Villaconejos pero que corrían peligro de desaparición por su escasa producción y limitadísima distribución. Este año, por primera vez, el IMIDRA ha distribuido entre los agricultores de la región más de 1.500 plantones de estas variedades para favorecer su producción, su recuperación y su distribución entre el gran público.
"La Comunidad de Madrid apuesta por el producto autóctono porque es el que mejor se adapta a las condiciones del suelo y del clima, lo que se traduce en mayor productividad y mayor calidad", ha explicado la directora gerente del IMIDRA, Cristina Álvarez, en el transcurso de un showcooking realizado por los cocineros Pedro Larumbe y Roberto Capone en la sede de la Federación de Cocineros y Reposteros de España (FACYRE).
Álvarez ha destacado a través de un comunicado que esta medida "beneficia por tanto al agricultor y al consumidor a partes iguales y, al mismo tiempo, supone un estímulo para la revitalización y el crecimiento del medio rural".
Estos trabajos de recuperación han hecho posible la entrega este año de cerca de 45.000 plántulas (semillas ya germinadas y listas para ser plantadas) de hortalizas autóctonas y tradicionales a los agricultores de la región que las han solicitado, duplicando la cifra entregada la temporada pasada.
Entre ellas hay 26.700 plantas de tomates (de las variedades Del terreno sonrosado, Gordo de Patones, Moruno de Aranjuez y Moruno de Villa del Prado), 13.100 de cebollas (variedades Blanca de Chinchón y Morada de Chinchón) y 2.900 plantas de pimiento (de las variedades Infante de Aranjuez y Aranjuez).
A ellas hay que añadir los 1.520 plantones de las tres variedades de melón recuperas por el IMIDRA. La recuperación del melón Azul, el Mochuelo y el Piel de Sapo supone un paso más en el proyecto Melonomics desarrollado por la Comunidad de Madrid, que incluyó la caracterización de las 62 variedades presentes en el territorio nacional, especial atención a las 17 específicas de Madrid.
A través de este proyecto fue posible obtener la secuenciación del genoma del melón, lo cual permite localizar aquellas zonas del fruto en las que reside la expresión de las características de calidad y, por tanto, elaborar melones 'a la carta'.
El éxito que el año pasado tuvo el melón Azul para su consumo en las fechas navideñas, como melón de larga conservación sin empleo de bajas temperaturas, ha hecho que este año aumenten las expectativas de producción, lo que podrían sacarle de la lista de variedades en peligro de desaparición.
La Comunidad de Madrid produce el 5 por ciento del total nacional de esta fruta, comercializando 25 millones de kilos al año. Cuenta con una superficie de cultivo de 1.600 hectáreas. De las 17 variedades madrileñas, trece son exclusivas de Villaconejos.