Critican que el PIVE 8 excluya a vehículos usados y motos

Publicado 18/05/2015 11:42:30CET
Vehículos de ocasión
AUTOSCOUT24

MADRID, 18 May. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos (Ancove) ha aplaudido la decisión del Gobierno de lanzar la octava edición del Plan PIVE, aunque mostró su decepción en relación con que una vez más se excluya de las ayudas a la compra a los vehículos usados y a las motocicletas.

Según informó la organización en un comunicado, los 225 millones de euros de presupuesto del nuevo PIVE permitirían incentivar la adquisición de 300.000 vehículos nuevos, a cambio de achatarrar el mismo volumen de coches de más de diez años.

El presidente de Ancove, Elías Iglesias, afirmó que con esta decisión el Gobierno muestra "sensibilidad" hacia el sector del automóvil, al tiempo que contribuye a renovar el parque automovilístico nacional, que tiene una antigüedad de más de doce años.

"La antigüedad está ya generando problemas de seguridad en las carreteras, con un aumento de siniestros en los que están involucrados vehículos muy viejos, además de los efectos negativos sobre la calidad del aire en las grandes urbes", añadió.

No obstante, la Asociación mostró su decepción por la decisión del Gobierno de "dejar fuera" a los vehículos de menos de dos años de antigüedad y a las motocicletas, lo que, en su opinión, supone una "discriminación", ya que implica la exclusión de vehículos que son más eficientes ecológicamente.

"Eso demuestra que en las ayudas al Gobierno priman los factores industriales y no la mejora medioambiental ni la seguridad de los motoristas, pues la antigüedad de las motocicletas es mayor que la de los turismos", aseguró Iglesias.

Además, Ancove subrayó las ventajas de sustituir modelos de más de nueve años de antigüedad por otros usados de menos de dos años, ya que muchos propietarios no pueden asumir la compra de coches nuevos a pesar de las ayudas del Gobierno.

La organización destacó, a su vez, que el apoyo a la compra de vehículos de ocasión contribuiría de forma directa a la venta de modelos nuevos, ya que sectores como el renting o las firmas alquiladoras adquieren el 40% de los vehículos nuevos en España y deben colocar primero sus unidades en los mercados de ocasión.