Actualizado 28/01/2007 20:28 CET

El Ayuntamiento de Murcia edita los resultados del estudio elaborado con Cruz Roja sobre la violencia entre adolescentes

MURCIA, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Murcia, que dirige Diego Calderón, editó una publicación que recoge los resultados del estudio elaborado con Cruz Roja Juventud sobre las situaciones de violencia entre los adolescentes del municipio de Murcia.

Al respecto, la publicación se distribuyó a institutos, colectivos, asociaciones juveniles y a administraciones locales y regionales, entre otros, según fuentes municipales.

Los trabajos se emprendieron en 2005 con un programa experimental de prevención de conductas violentas entre los jóvenes, cuyo objetivo central es prevenir situaciones de violencia y sensibilizar a los adolescentes sobre coeducación e igualdad de género, fomentado así la igualdad, el respeto y la tolerancia mediante herramientas de comunicación y habilidades sociales.

Para el estudio sobre las situaciones violentas entre los adolescentes del municipio de Murcia fueron consultados un total de 694 adolescentes, de entre 12 y 16 años de edad, estudiantes de los cuatro cursos de secundaria y primero de bachiller.

De este modo, para asegurar la representatividad de la muestra, el trabajo de campo se realizó en 26 centros educativos, con un equilibrio proporcional entre centros públicos, privados y concertados, así como entre casco urbano y pedanías.

Los temas que se analizaron en el estudio son la relación de los jóvenes con la violencia, la realidad concreta de la violencia, los tiempos y espacios y las propuestas de los jóvenes ante la violencia.

Por otra parte, la Concejalía de Juventud suscribirá un convenio de colaboración con Cruz Roja Española para seguir trabajando en este sentido. El objetivo del Ayuntamiento de Murcia es ir más allá, y profundizar en la localización de los orígenes de la violencia, en el entorno juvenil y en la familia. Lo que se pretende es establecer líneas de actuación conjuntas con los padres y educadores.

CONCLUSIONES.

Una de las conclusiones que se extrae del documento es que el 80,8 por ciento de los jóvenes del municipio de Murcia, entre 12 y 16 años de edad, perciben en su entorno situaciones de violencia tales como peleas, insultos y amenazas, entre otras. Únicamente el 19 por ciento de los jóvenes no detecta la violencia a su alrededor (concretamente el 18,9 por ciento).

Igualmente, el porcentaje de adolescentes implicados de forma directa en episodios de violencia, que sufrieron o participaron activamente en dichas situaciones, es del 17,4 por ciento del total de la población estudiada, siendo mayoritariamente chicos.

Además, otra conclusión del estudio es que el porcentaje de adolescentes que ejercen activamente la violencia es del 8,93 por ciento y el porcentaje de jóvenes que sufren la violencia (las víctimas) es del 8,21 por ciento.

Las formas de violencia que declaran los que la sufren y padecen son que les humillan (40,4 por ciento), que les pegaron (29,8 por ciento), amenazas (15,8 por ciento), robos (8,8 por ciento) y chantajes (5,3 por ciento).

Así, para los adolescentes que son víctimas de la violencia, el estudio demuestra que las situaciones de violencia se produce, mayoritariamente, entre los propios compañeros de clase, con una frecuencia alta (al menos semanalmente para el 43,9 por ciento de las víctimas de violencia), en las propias clases y de lunes a viernes en horario escolar y presentando sus niveles más altos entre los alumnos de primer de ESO, de entre 13 y 14 años de edad.

En el lado contrario, los que ejercen la violencia (ese 8,93 por ciento) reconocen que es "amenazando o insultando a otros" -38,7 por ciento- y "pegando" -37,1 por ciento-, como actúan mayoritariamente, presentado sus índices más altos de presencia entre los alumnos de tercero de Educación Secundaria Obligatoria, ESO, y en jóvenes de entre 14 y 15 años de edad.

En cuanto a los lugares en los que se ejerce la violencia, el estudio pone de manifiesto que en un 60 por ciento se realizan en el mismo centro educativo, en el entorno del centro (un 25 por ciento) y en otras zonas del municipio, en un 15 por ciento. De lunes a viernes, en horario escolar, mayoritariamente.

Los compañeros y amigos, con un 33 por ciento, seguidos por los profesores, con un 31 por ciento, son los que intenta resolver esa situación.

Por otra parte, la mayoría de los adolescentes suelen contar estas situaciones a amigos de su misma edad, a algún familiar o a un profesor, aunque un número importante de jóvenes no se lo suele contar a nadie. En este último caso, el porcentaje asciende al 28por ciento, pero baja cuando se trata de las víctimas, con un 8,77por ciento.

Del total de la muestra, sólo un 7,8 por ciento denuncia de manera explícita las situaciones de violencia (un 1,2 por ciento por teléfono y un 6,6 por ciento de forma presencial), aunque el porcentaje se incrementa hasta el 14 por ciento entre las víctimas.

No se denuncia por considerar que "no sirve para nada" (34,6 por ciento), "para evitar represalias" (29,2 por ciento), "porque sería peor" (23,2 por ciento), "por no ser un chivato" (25,3 por ciento), por "miedo" (14,6 por ciento), aunque para las víctimas de la violencia, el miedo es la primera causa para no denunciar, con un 31,6 por ciento.

En las encuestas también, se les preguntó sobre qué propuestas realizarían los jóvenes para evitar las situaciones de violencia. En este caso, respondieron a las preguntas un 80 por ciento de los entrevistados, y entre las propuestas más destacadas se encuentran laeducación para el diálogo y la no violencia (22,38 por ciento), más seguridad, más policías y más vigilancia (19,49 por ciento), más disciplina, más denuncias, multas, castigos y penas (12,45 por ciento), ninguna solución, porque no se puede hacer nada (10,29 por ciento) y actuar con precaución (9,21 por ciento).