Actualizado 07/01/2012 12:30 CET

Uno de cada 3 niños fue atendido por psicólogos, registrándose casos más graves en la población de La Viña

Bombero Atiende A Unos Vecinos En El Barrio De La Viña
EUROPA PRESS

De los 328 casos atendidos hasta noviembre, solo 15 han derivado a Salud Mental

MURCIA, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los psicólogos de los centros instalados en el barrio más afectado por el terremoto de Lorca, La Viña, así como en Lorca centro y San Diego han atendido, desde mediados de julio y hasta noviembre, un total de 328 casos, siendo el 29 por ciento en menores de 16 años y el resto, en adultos.

Del montante total, solo 15 casos han derivado a Salud Mental, siendo estos los provenientes de los centros de atención psicológica que no eran los más afectados. Por contra, fue el centro de La Viña el que "menos derivaciones realizó", según ha explicado a Europa Press el jefe del Servicio de Programas Asistenciales de la Subdirección de Salud Mental del Servicio Murciano de Salud (SMS), Julio Cesar Martín.

En concreto, en el centro de La Viña la psicóloga atendió al 58 por ciento de los pacientes del cómputo total, siendo el perfil de éstos más grave que el de los pacientes de los otros dos centros, que registraron un 20 y un 21,3 por ciento de las atenciones.

"La Viña recibió un mayor porcentaje de pacientes, que correspondía a gente con un perfil psicológico más afectado", ha apuntado Martín, quien ha resaltado, asimismo, que fue en este centro donde hubo "menos abandonos" de la terapia que en los otros dos.

En el caso de los niños, el doctor ha explicado que "es frecuente que se adapten mejor a las circunstancias que los adultos, puesto que es en este tipo de situaciones en las que el adulto hace de protector y un niño tiene una familia, normalmente, que trata de minimizarla las cosas". En cambio, incide, el adulto "se encuentra en una situación de que ha perdido a alguien, o la casa o el negocio".

Cuando ocurrieron los terremotos del pasado 11 de mayo de 2011 en la Ciudad del Sol, Protección Civil solicitó voluntarios de estas Redes de Salud Mental, cuyos expertos observaron que gente del propio centro estaba afectada.

De este modo, "el propio equipo de Salud Mental hizo algunos grupos para tratar a su personal que estaba mal porque habían perdido a gente o tenía problemas en su casa como consecuencia de los seísmos, y también para atender a las personas afectadas que iban llegando".

Precisamente "ante la posibilidad de que hubiera bastante demanda en el Centro de Salud Mental", ha enfatizado Martín, lo que se hizo fue colocar a dos psicólogos clínicos en Atención Primaria "directamente de forma que tratasen a personas afectadas por el terremoto sin necesidad de derivarlas a este tipo de centros".

Con la labor de estos psicólogos se pretendía "una atención rápida y evitar, así, el colapso en los centros de salud mental, ya que se tenía que seguir atendiendo a los pacientes que eran habituales, más el previsible aumento por parte de los afectados por el terremoto".

DIAGNÓSTICOS PSICOLÓGICOS

Las posibilidades sobre un posible diagnóstico eran normalización. Es decir, "si se observaba que el paciente no tenía suficientes síntomas para un diagnóstico clínico o era muy leve, por ejemplo, un trastorno adaptativo, quiere decir que su reacción era normal y se le daba el alta y al cabo de un mes se le citaba".

El segundo y tercer tratamiento era individual o en grupo. En los casos más leves, era un tratamiento grupal, ya que de esta forma se podía ver a pacientes con un grado de frecuencia "óptima"; mientras que en los casos más graves, era terapia individual.

En último lugar, se encontraban aquellos casos necesarios de ser derivados a Salud Mental, como los trastornos muy graves que no fueran susceptibles de ser atendidos en Atención Primaria, o mentales, "es decir que habían sufrido las consecuencias del terremoto pero tenían antecedentes de trastorno bipolar, compulsivo, de antes", ha resaltado este experto.

El total de personas atendidas en virtud de estos cuatro diagnósticos superaron las 300. Al comienzo del tratamiento de estos psicólogos, la demanda era creciente, con 82 y 65 personas en junio y julio, pero conforme fueron pasando los meses, descendió hasta atender en octubre y noviembre a 31 y 27 personas, respectivamente.

Fue el grupo de tratamiento el que registró un mayor número de atenciones, siendo el trastorno adaptativo "el más común en este grupo de los tratados, seguido del trastorno por estrés postraumático".