Un ejemplar de Sabina Albar, especie protegida, aplastado por los bloques de piedra y desprendimientos procedentes de la actividad de las canteras y de las obras de restauración anexas en el entorno del barranco de la Tapia - GUARDIA CIVIL
MORATALLA (MURCIA), 6 (EUROPA PRESS)
La Guardia Civil ha denunciado una decena de infracciones e irregularidades administrativas en unas obras y canteras próximas a un conjunto histórico de arte rupestre de Moratalla que está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y es Bien de Interés Cultural (BIC).
Las deficiencias han sido destapadas por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) en el marco de la operación 'Rupestris', tras constatar que la actividad pesada generaba polvo y vibraciones que ponían en riesgo las pinturas prehistóricas, además de causar daños en la flora protegida de la Sierra de Villafuerte.
Las actuaciones se iniciaron hace unas semanas, cuando especialistas del Seprona se coordinaron con técnicos del Área de Patrimonio del Ayuntamiento de Moratalla, según ha informado la Benemérita.
El objetivo era llevar a cabo un dispositivo de inspección en los abrigos prehistóricos de Fuente de Sabuco y La Cañaica, en la pedanía de Calar de la Santa, que albergan arte rupestre de estilo esquemático y levantino, ante la sospecha de una posible afección provocada por la actividad de canteras cercanas.
Durante la inspección, los agentes detectaron varios depósitos de tierra en los propios abrigos donde se encuentran las pinturas rupestres. Asimismo, constatyaron una continua actividad de aporte de piedras y tierra procedentes de dos canteras próximas a una zona en restauración.
El tránsito de maquinaria pesada por un camino de tierra suelta --que había sido modificado y ampliado sustancialmente-- producía una gran cantidad de polvo en suspensión y vibraciones con potencial para deteriorar los abrigos rupestres.
Por otro lado, los efectivos y los técnicos municipales localizaron gran cantidad de piedras que habían caído empujadas por los trabajos hacia el barranco de la Tapia, invadiendo su zona de policía.
Este desprendimiento provocó daños de consideración en la vegetación de la Zona de Especial Conservación (ZEC) Sierra de Villafuerte, afectando especialmente a varios ejemplares de Sabina Albar (Juniperus Thurifera), especie catalogada como vulnerable que sufrió aplastamiento por rocas y quedó cubierta por el polvo de las explotaciones.
Tras una fiscalización de las canteras de la zona, la Guardia Civil constató junto al Ayuntamiento que la empresa responsable de las dos explotaciones inspeccionadas carecía de la correspondiente licencia de actividad para llevar a cabo estas tareas.
Ante los indicios y pruebas determinantes recabadas, la Patrulla de Protección de la Naturaleza ha puesto en conocimiento de las autoridades competentes la decena de infracciones relativas al incumplimiento del plan de restauración, la afección al patrimonio histórico, la invasión del cauce, los daños a la flora protegida y la falta de las autorizaciones pertinentes.