La alcaldesa, Noelia Arroyo, y el escritor cartagenero Arturo Pérez-Reverte visitan en Toledo el taller del escultor Salvador Amaya - AYUNTAMIENTO DE CARTAGENA
CARTAGENA (MURCIA), 17 (EUROPA PRESS)
El escritor Arturo Pérez-Reverte ha mostrado su "absoluta felicidad" ante el monumento al Capitán Alatriste, célebre protagonista de la famosa serie de novelas, que el Ayuntamiento de Cartagena instalará próximamente frente al Arsenal militar.
La obra, que se encuentra en su fase final de modelado en Toledo, se perfila como el gran homenaje de la ciudad portuaria a su autor más universal y como el primer monumento a los Tercios que se erige en España.
La alcaldesa, Noelia Arroyo, y el académico han visitado el taller del escultor Salvador Amaya para supervisar el modelo en barro de la pieza, que cuenta con más de dos metros y medio de altura, según ha informado el Ayuntamiento.
"ES MI ALATRISTE"
Pérez-Reverte ha subrayado la fidelidad de la obra al espíritu del protagonista de su saga literaria. "No es que sea un Alatriste, es mi Alatriste. Reconozco al personaje, su cara y su actitud de viejo y sufrido soldado que batió en el mundo con su miseria y su grandeza", ha afirmado.
Por su parte, Arroyo ha definido la escultura como una creación "a seis manos", al reunir la narrativa de Pérez-Reverte con el trabajo escultórico de Amaya y la iconografía del pintor de batallas Augusto Ferrer-Dalmau, autor del boceto original.
Según la regidora, el monumento no solo honra al escritor, sino a todos los hombres de armas vinculados a la historia de Cartagena y de España.
La obra se instalará en la plaza del Cuartel del Rey, un emplazamiento muy simbólico, ya que conecta la figura literaria con la memoria de los soldados que partían desde este puerto hacia los escenarios bélicos de Flandes, Nápoles o el norte de África.
En cuanto a los detalles técnicos, Amaya ha explicado que ha empleado 1.000 kilos de barro para el modelo actual, que en dos semanas será trasladado para su fundición en bronce, proceso que arrojará un peso final de 600 kilos.
El artista ha destacado el realismo de la pieza, concentrando el trabajo en detalles como la indumentaria, las cicatrices y las arrugas para reforzar el carácter "racial" del personaje.