La UMU y la Comunidad renuevan el convenio de la Cátedra de RSC y suman nueve adhesiones

Firma de una Cátedra de la UMU y la Comunidad
COMUNIDAD
Publicado 01/10/2018 11:43:01CET

El director de la Cátedra subraya que "ninguna empresa podrá sobrevivir a la competencia internacional sin generar los recursos de la RSC"

MURCIA, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Universidad de Murcia (UMU) y la Comunidad Autónoma, a través de la Consejería de Empleo, Universidades, Empresa y Medio Ambiente, han renovado este lunes el convenio de la Cátedra de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), que desde hoy cuenta con nueve adhesiones nuevas.

En concreto, este lunes han firmado su apoyo a esta iniciativa el Grupo Fuertes, la Fundación Cajamurcia, el Grupo Orenes, Aguas de Murcia, la Fundación Cepaim-Acción Integral con Migrantes, la Fundación Diagrama, Disfrimur, Hero y Agromediterránea Hortofrutícola.

Así lo han hecho saber el rector de la UMU, José Luján, el consejero de Empleo, Universidades, Empresa y Medio Ambiente, Javier Celdrán, y el director de la Cátedra, Longinos Marín, poco antes de rubricar la renovación del convenio.

Cabe recordar que el convenio se remonta a 2010 y, desde entonces, ha realizado una labor "magnífica", según Celdrán, quien ha precisado que se trata de la cuarta renovación que se realiza de la Cátedra. Tiene como objetivo facilitar la formación y el desarrollo de investigaciones en temas relacionados con la responsabilidad social del tejido empresarial y sigue sumando apoyos e incrementando su impacto.

Desde su creación, la Cátedra Responsabilidad Social Corporativa ha celebrado seis ediciones de su máster; ha participado en más de cien jornadas, foros y charlas; y ha generado una importante base de conocimiento plasmada en 30 trabajos académicos, cuatro tesis doctorales, y 12 libros en esta materia, así como las tres memorias con las que cuenta la UMU.

El consejero ha resumido la actividad de la Cátedra en cuatro aspectos "fundamentales". En primer lugar, ha subrayado la labor de investigación que hace en materia de RSC, "no solo las horas que se dedican a investigación sino también los trabajos final de máster o las actividades que se realizan en el propio máster".

"Todo ello, está permitiendo avanzar en el concepto de la RSC aplicada en el sector empresarial", según Celdrán, quien ha remarcado que esta Cátedra" ha permitido "avanzar en investigación y en el segundo pilar, que es el de la sensibilización, concienciación e identificación de buenas prácticas".

El hecho de contar con empresas detrás de la Cátedra "nos permite identificar buenas prácticas y hacer evolucionar ese concepto que pueden tener muchos empresarios de que la RSC es solo lo que tiene que ver con el apoyo a los ámbitos culturales o deportivos". El objetivo, añade, es extenderlo "a lo que realmente es la RSC, que es algo transversal y estratégico que tiene que estar en el día a día de la empresa".

Esto va "desde el apoyo en el ámbito de la conciliación de los trabajadores, de conciliación del mundo laboral con el personal y todo lo que tiene que ver con el Medio Ambiente, así como lo vinculado con los ámbitos de discapacidad, integración y puesta en valor de la empresa en su sensibilización con el mundo habitual más cercano".

A su juicio, este avance se ha logrado "gracias a la magnífica que realiza la UMU a través de la Cátedra, al apoyo que realizan las empresas y al compromiso de quien, al final, es el que dirige cada día la Cátedra, que es Longinos y su equipo, que es el que nos está permitiendo que la Región destaque muy especialmente por la investigación" en este ámbito.

"Sin duda, esta Cátedra contribuye al desarrollo de la responsabilidad social corporativa que impulsamos desde el Gobierno regional, porque estamos convencidos de que el mundo de la empresa es algo más que una cuenta económica de resultados. El compromiso social de las empresas las hace crecer, ser más competitivas y generar intangibles que hoy en día son más necesarios que nunca en el mercado global", ha indicado Celdrán.

"COMPETITIVIDAD Y REPUTACIÓN"

Luján ha destacado que se trata de una iniciativa a la que la UMU tiene "un enorme cariño" porque "tiene que ver con la forma en la que la universidad pública de la Región se compromete y da un salto de apertura hacia la sociedad y, además, lo hace con un compromiso ético y social".

Todo ello, "formando un círculo virtuoso" que "ha sabido conectar con la Administración regional y con empresas muy representativas del tejido empresarial murciano". Se trata, añade, de empresas "comprometidas con la RSC" y también "comprometidas con su tiempo y con la idea de que, más allá del lucro mercantil que debe tener una empresa, las compañías tienen también una responsabilidad no solo para con sus clientes sino también para con sus ciudadanos".

El rector ha señalado que todas las empresas que colaboran en la Cátedra "desarrollan distintas iniciativas culturales, sociales y medioambientales de las que nos beneficiamos todos los ciudadanos". En este sentido, la Universidad les ofrece "un método para realizar mejor esa decisión de comprometerse con el tiempo y con la realidad que les toca vivir en este momento".

"Es un día feliz, porque renovar significa que se está haciendo algo bien y que se quiere seguir haciendo bien", según Luján, quien ha atribuido el mérito "a las personas que en su momento decidieron ir hacia adelante y de la Administración regional, que supo apoyar la iniciativa, así como de las empresas participantes".

En este caso, ha señalado que el "empresario" o "persona física" que está detrás de este proyecto en sentido figurado es Longinos Marín, que es el director de la Cátedra.

Marín ha recordado que, desde el principio, la Cátedra constituyó un equipo investigador de 20 profesionales en la UMU y cuenta con el apoyo no solo de las empresas más representativas de la Región, sino "también con una parte importante de lo que constituye el tercer sector".

Ha remarcado que esa alianza público-privada entre la Consejería, la Universidad, las empresas e instituciones del tercer sector "suponía generar sinergias muy interesantes".

Por un lado, la Cátedra recibe de las empresas e instituciones un "input continuado de información para generar investigación". Por otro lado, esa interacción entre empresas, instituciones y administración "genera proyectos muy interesantes que son los que hemos ido desarrollando estos ocho años".

"Nosotros somos unos convencidos de que la RSC genera más competitividad en la medida en la que genera innovación y sostenibilidad a las empresas, y esta es una de nuestras líneas de investigación", según Marín, quien ha advertido que, en el futuro, "ninguna empresa podrá sobrevivir a la competencia internacional sin generar los recursos que le aporta la RSC".

Y es que "este diálogo permanente con los grupos de interés con los que una empresa interactúa, supone que estos grupos de interés apoyen a la empresa; y una empresa necesita tener unos clientes y unos trabajos identificados, así como el apoyo de su sociedad".

En definitiva, ha subrayado que la RSC "genera competitividad y reputación", de forma que "más allá de las cuestiones filantrópicas o de acción social, la RSC constituye una filosofía de gestión nevcesaria".

La responsabilidad social corporativa está adquiriendo protagonismo en los últimos años, lo que ha motivado que tanto a nivel europeo, nacional como autonómico se estén desarrollando incentivas para su fomento en organizaciones y empresas. Cada vez hay más empresas que deciden devolver a la sociedad parte de sus beneficios a modo de acciones sociales vinculadas con el medio ambiente, la educación, el voluntariado o ayuda a los más desfavorecidos.