MADRID 26 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un testigo protegido, que concidió con José Ignacio Fernández Díaz, alias "Nayo", colaborador de los acusados José Emilio Suarez Trashorras y su ex cuñado Antonio Toro, en la prisión de Villabona de 2002 a 2003, indicó hoy ante el tribunal del 11-M que éste le contó que Toro intentó realizar un intercambio de explosivos con la banda terrorista ETA en un club de Gijón.
El testigo, con el que el tribunal abrió los testimonios relacionados con la trama de los explosivos asturianos, explicó que, según "Nayo" el intercambio con ETA no se produjo finalmente ya que las personas enviadas por la banda intentaron "robar los explosivos". "Hubo un tiroteo y una persecución", precisó.
Especificó que el intento frustrado se produjo "antes del 2003", probablemente "en 2001" y precisó que informó de estos hechos a una persona de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y a un responsable de este Cuerpo de Oviedo.
Según declaró, "Nayo" colaboraba junto a Toro y Trashorras en el tráfico de explosivos y le contó, durante su estancia en la cárcel, detalles sobre la forma en que sacaban la dinamita de Mina Conchita para venderla posteriormente. "Los dejaban escondidos en una casetilla e iban a recogerlos por la noche", indicó.
"NAYO" INFORMÓ ANTES DE LOS ATENTADOS
Explicó además que Fernández Díaz, que se encuentra huído en Santo Domingo y tiene dos causas abiertas en España, advirtió a la Policía Nacional de que Trashorras y Toro traficaban con explosivos "antes de los atentados". "Como no le hacían caso me dijo que se lo contara yo a la Guardia Civil", indicó.
En cuanto al sistema de robo de la dinamita, el testigo dijo no recordar muchos de los detalles sobre los implicados aunque recordó que, siempre según "Nayo", "un chaval, minero y adicto a la cocaína, sacaba los explosivos y se los entregaba a Trashorras". Dijo que todas las confidencias del colaborador de Toro y Trashorras se debieron a que se hicieron "uña y carne" durante su estancia en la cárcel.
El testigo --que ha actuado como confidente para la Guardia Civil-- dijo desconocer el actual paradero de "Nayo" y explicó que "sabe" que la Guardia Civil se ha puesto en contacto con él utilizando un número de teléfono facilitado por él mismo, después de los atentados en su domicilio no localizado de Santo Domingo.
Hizo, además, mención a la denominada "Operación Pipol" --investigación por tráfico de drogas en la que estuvieron implicados tanto Toro como Trashorras-- e indicó que en los registros relacionados con ésta las fuerzas de seguridad "no registraron un domicilio" en el que había un armario "lleno de explosivos".