Actualizado 13/03/2007 15:51 CET

11-M.- Un pasajero de los trenes que reconoció a Zougam admite no recordar en qué piso coincidió con él

MADRID, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

El testigo protegido S-27, que viajaba en uno de los trenes donde explotaron las bolsas-bomba y que reconoció al acusado por la autoría material Jamal Zougam se ratificó hoy del testimonio prestado ante la policía y afirmó que éste introdujo una bolsa de deportes en el vagón del tren en el que viajaba. No obstante, reconoció que no recuerda si viajaba en el piso de arriba o el de abajo del tren.

A preguntas de la fiscal Olga Sánchez el pasajero del tren especificó que se encontraba ese día en la planta superior del vagón, dato que incluso confirmó en una aclaración realizada por el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez. No obstante el abogado defensor de Zougam, José Luis Abascal, le recordó posteriormente que en la declaración prestada en comisaría constaba que el testigo viajaba en la parte inferior del vagón.

Abascal mostró de este modo una contradicción en el testimonio que provocó en el pasajero una reacción inmediata. "Había transcurrido dos días y ahora dos años, ahora mismo no me acuerdo si estaba en el piso de abajo o en el piso de arriba", indicó airadamente y se remitió a lo declarado ante la policía.

Se refirió, además, a la bolsa que transportaba su compañero de asiento, presuntamente Zougam, aquella mañana y especificó que era similar a la encontraba en la estación de Vallecas y dijo que "si no era la que vio en el tren, era su alma gemela".

El testigo viajaba en uno de los trenes que explotaron, concretamente el procedente de Alcobendas y con destino a Guadalajara. A las 07.15 horas de la mañana del 11 de marzo de 2004 notó la presencia de un individuo a su lado que portaba una mochila y que le empujó. Posteriormente se percató a la altura de la parada de San Fernando de que el individuo ya no estaba pero que la mochila permanecía en el vagón.

Detalló que el sujeto llevaba una felula de escayola o "escayolita" en la nariz, y que iba "prácticamente dormido", aunque era consciente de lo que sucedía.

También relató que se apeó del tren en la estación de Vicálvaro y a la salida de la misma oyó una explosión. Tras entrar cuatro minutos después en su trabajo, volvió a escuchar otra deflagración sin imaginar que era un atentado. Una vez que su madre le comunicó que las explosiones se debían a la perpetración de un atentado y tras comenzar a "hacer conjeturas" sobre lo ocurrido esa mañana, avisó a la policía para dar testimonio de lo que había observado.

"RECONOCÍ A UNA PERSONA Y AHÍ ESTÁ"

Abascal preguntó también al testigo si el álbum de fotos donde reconoció a Zougam en 2004 era el mismo que el mostrado hoy en la sala y éste sentenció: "no sé si eran 18 fotos o 20, sólo sé que reconocí a una persona y ahí está".

El testigo relató el instante en que se apercibió de la presencia de Zougam al afirmar que cuando estaba apoyado en la ventanilla del tren notó la presencia de una persona "con el pelo rizado", aspecto de "moro o gitano" y tez "oscura" al que vió introducir debajo de los asientos una "bolsa azul verdosa" que "pesaba mucho". Asimismo afirmó que este hecho no le sorprendió y que después, al darse cuenta de que el hombre se había dejado la bolsa pensó que portaba ropa y que él ya no era el único al que le pasaban ese tipo de cosas.