Actualizado 12/06/2007 21:25 CET

11M-La asociación de Manjón dice que las víctimas fueron trabajadores que se habían manifestado contra la guerra de Irak

Segura dice que sí se conoce el arma de los atentados, la dinamita, y pide a quienes no saben de explosivos que se "abstengan" de hablar

MADRID, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

El abogado Antonio Segura, que representa a la asociación 11-M Afectados por Terrorismo en el juicio que se celebra contra 28 acusados de la masacre del 11 de marzo de 2004 en Madrid, terminó hoy su alegato de conclusiones definitivas señalando que el crimen fue "más horroroso" si cabe porque las personas que iban en los trenes eran trabajadoras, pacíficas, "se habían posicionado, como la mayoría de la sociedad española, en contra de la guerra de Irak" y su único deseo era "vivir en paz con el resto de seres humanos a su alrededor".

El letrado de la asociación presidida por Pilar Manjón destacó ante la Sección Primera de lo Penal de la Audiencia Nacional la actitud ejemplar mantenida por las víctimas durante la vista oral, la labor de la fiscal Olga Sánchez y del juez instructor Juan del Olmo, así como el "ímprobo" trabajo desarrollado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que permitieron prontas detenciones, así como la figura de Francisco Javier Torronteras, el GEO que falleció durante el asalto al piso de Leganés (Madrid) en el que se suicidaron siete de los terroristas el 3 de abril de 2004. "Toda la sociedad debe estar agradecida",apuntó.

A su juicio, durante la instrucción de este proceso "la Justicia española ha dado ejemplo de respeto de derechos humanos en la lucha contra el terrorismo" en contraposición con el "derecho de enemigo" aplicado, por ejemplo, en la base estadounidense de Guantánamo, en Cuba. Recordó que la comunidad musulmana censuró los atentados durante su último congreso, celebrado el pasado mes en abril en Valencia.

Según esta parte "el descomunal crimen del 11 de marzo no fue un accidente ni la obra de un enfermo", sino la ejecución de un plan terrorista islamista que buscaba responder a la intervención española en Afganistán, dentro de la operación "Libertad Duradera" liderada por EE.UU, y especialmente al acuerdo de las Azores previo a la intervención en Irak.

LA FOTO DE LAS AZORES.

"La foto de las Azores colocó a España en primera línea" de los objetivos terroristas islamistas, insistió Segura, y ello no se vio contrarrestado con políticas de protección lo que supuso, además de una "gran hipocresía, una grave irresponsabilidad" por parte de los responsables del anterior Gobierno.

En este punto de su informe, recordó que Europol venía alertando del riesgo de las operaciones contra el terrorismo lanzadas por EE UU tras el 11-S, y que los atentados de Casablanca en mayo de 2003 no hicieron sino confirmar que España era objetivo de este tipo de terrorismo. "A pesar de todo ello, no se hizo nada hasta que explotaron los trenes", concluyó el letrado.

El abogado de la Asociación 11-M explicó que Al Qaeda no utiliza una estructura piramidal clásica de otros grupos terroristas y, seguidamente, empleó más de media hora en desarrollar un esquema de responsabilidades de la organización islamista que cometió los atentados, encabezada en una "alta comandancia" por Rabei Osman 'El Egipcio', y los también acusados de inducir la masacre Youssef Belhadj y Hassan el Haski.

Bajo la cúpula se situaría una "comandancia de lucha" codirigida por Fouad El Morabit, para quien esta parte solicita una pena de 29 años de prisión como dirigente de la "célula" terrorista y los suicidas de Leganes (Madrid) Jamal Ahmidan 'El Chino' y Serhane Ben Abdelmajid Faket, 'El tunecino'. Dependiendo de esta "comandancia" estaría un grupo encargado de la información, otro de proveedores de explosivos y finalmente el grupo ejecutor de la masacre.

FUE DINAMITA.

A continuación, Segura se refirió a la pericial de explosivos que encargó la Sala a 8 expertos y que, a su juicio sirvió para aclarar que la mayor parte de lo que explotó en los trenes de Atocha, El Pozo del Tío Raimundo y Santa Eugenia fue Goma 2 Eco, junto con algo de Goma 2 EC. "Si conocemos el arma del crimen -afirmó el letrado-, sabemos que lo que explotó en los trenes fue dinamita, creemos que de las marcas Goma 2 Eco y las personas que no saben de explosivos, deberían abstenerse de hablar de explosivos".

Esta parte defiende que Rabei Osman estuvo en la casa de Morata de Tajuña (Madrid) donde se prepararon los atentados, por lo que restan importancia a la traducción de lo que 'El Egipcio' comentó a un discípulo sobre estos atentados durante su estancia posterior en Italia, que es considerado por la Fiscalía como prueba clave contra este encausado.

Finalmente, se refirió a Ibrahim Moussatem, el procesado para el que todas las partes han retirado la acusación y que se encuentra ya en libertad. Comentó que de la prueba practicada contra él no se desprende prueba suficiente de cargo para acusarle, y que las víctimas a las que representa le pidieron expresamente que no se acusara a nadie sobre el que no existieran indicios suficientes.