BARCELONA, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Interior, Felip Puig, ha justificado este jueves que los Mossos d'Esquadra no actuaron 'a priori' para impedir un concierto neonazi en el barrio del Poblenou de Barcelona porque se estaba realizando en un club particular y ningún juez o fiscal lo había solicitado o ordenado.
En declaraciones a los periodistas en el Parlamento catalán, Puig ha explicado que no había ningún concierto convocado en las salas de pública concurrencia y que de ello se cercioró la Guardia Urbana con un registro en una sala de conciertos.
Para Puig, si un concierto se realiza en un club particular, sin incurrir en actividades delictivas, ningún juez ni fiscal autorizará entrar a la policía, por mucho que "desagrade" la actividad.
Sobre si los Mossos tendrían que haber evitado que la concentración antifascista avanzara hasta el local, ha explicado que no lo hicieron porque no estaba alterando el orden público hasta que el grupo llegó a la zona.
"La policía actuó cuando tenía que actuar siguiendo los criterios de prudencia, proporcionalidad y congruencia", ha justificado Puig.
Según Puig, la contraconvocatoria ocasionó desperfectos y agresiones a la autoridad, dejando dos detenidos que ya han sido puestos a disposición de la justicia, lo que demuestra que ambos grupos son producto de la "radicalización" de ciertos sectores de la sociedad.