Actualizado 12/06/2007 17:38 CET

27-M.- El BNG da plantón en la primera reunión con Orozco, quien insinúa "problemas internos" de los nacionalistas

El Bloque proclama que "nunca" será "sumiso" al alcalde socialista y éste advierte de que "una cosa es gobernar y otra hacer oposición"

LUGO, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

Ningún representante del BNG acudió hoy a la reunión convocada por el alcalde en funciones de Lugo, Xosé Clemente López Orozco, para negociar la aplicación en esta ciudad del pacto de gobernabilidad suscrito entre socialistas y nacionalistas, que estipula que en las grandes ciudades se articularán gobiernos de coalición, aunque deja la puerta abierta a los acuerdos alcanzados en el ámbito local.

El candidato del BNG, Xosé Anxo Lage, justificó la ausencia de la delegación nacionalista en la primera reunión con Orozco en que el despacho del alcalde no es el lugar adecuado para inaugurar las negociaciones y aseguró que el aspirante a revalidar el bastón de mando sabía que no acudirían desde ayer a las 19.00 horas.

No obstante, Orozco, que el 27 de mayo perdió la mayoría absoluta que ostentaba desde 2003, vinculó con "problemas internos" de los nacionalistas el plantón de hoy, cuando se inauguraban las conversaciones tras la firma ayer del pacto marco de gobernabilidad entre PSdeG y BNG.

En esta primera convocatoria, el regidor en funciones pretendía que se concretase el calendario para las conversaciones en Lugo, ciudad en la que, junto a A Coruña, se presentan más difíciles las negociaciones para aplicar el pacto marco, que estipula que la alcaldía la ejercerá la fuerza más votada y el socio minoritario ostentará una única tenencia de alcaldía.

OPOSICION Y GOBIERNO

Orozco, que recibió a los medios de comunicación en su despacho tras confirmarse el plante de los nacionalistas, calificó esta actitud como "una falta de cortesía, por emplear un término suave, no hacia el alcalde en funciones, sino hacia los ciudadanos de Lugo". "Cuanto más pronto acordemos, más pronto nos pondremos a resolver los problemas de la ciudad", agregó, tras lo cual advirtió a los nacionalistas de que "gobernar es una cosa y estar permanentemente en la oposición otra distinta".

"Yo pienso que cumplí, tal y como debía de cumplir siguiendo el espíritu y la letra de lo que se rubricó en Santiago y sucedió este fenómeno del que ignoro la lectura que se le puede dar", aseveró, aunque también avanzó otra reunión "con gente que trata el tema" para ver como se reconduce esto.

Según el alcalde en funciones, después de que Emilio Pérez Touriño y Anxo Quintana rubricasen ayer por la tarde el acuerdo marco de ámbito general, se puso en contacto con el candidato del BNG para "fijar las formalidades de las reuniones" y éste aceptó la propuesta.

"No está pero se le esperaba", ironizó acerca de Lage.

SUMISIÓN

No obstante, esta versión fue negada por Lage, quien aseguró que, puesto que el despacho del alcalde no es el lugar adecuado para negociar la gobernabilidad en Lugo, le transmitió de antemano a Orozco su quejas. "Sabía desde las siete de la tarde de ayer que la reunión no se iba a producir", aseveró.

A su juicio, la convocatoria era "una imposición de Orozco", que vinculó con "los tics propios de cuatro años de mayoría absoluta" y con "alguien que no ha asumido los resultados de las elecciones", en las cuales el PSdeG consiguió 12 ediles y se quedó a uno de la mayoría absoluta, frente a los cuatro del BNG.

"En el BNG somos humildes y nunca seremos sumisos de Orozco", proclamó Lage, quien, no obstante, aseguró que el Bloque resta "importancia" a lo acontecido esta mañana. Los nacionalistas esperan ahora a que el PSOE se ponga en contacto otra vez con ellos para "iniciar el proceso de diálogo desde la tolerancia y el respeto".