Actualizado 22/05/2007 01:23 CET

27-M.- Víctor Casco propone a PP y PSOE un pacto contra la corrupción urbanística en Extremadura

CÁCERES, 21 May. (EUROPA PRESS) -

El candidato a la presidencia de la Junta de Extremadura por Izquierda Unida-SIEX, Víctor Casco, propuso hoy al PP y al PSOE firmar un pacto contra la corrupción urbanística y exigió que si en las filas de los cada partido "hay gente sospechosa, tiene que dejar su cargo público e ir a la calle".

Así lo indicó en el transcurso de un mitin político celebrado hoy en la Casa de Cultura de la barriada cacereña de Moctezuma, junto al candidato a la alcaldía de Cáceres, Santiago Pavón.

En esta línea señaló que los concejales "no deben mancharse por una minoría corrupta" y animó al PP a que firme el pacto "sabiendo que tiene casos en sus listas" y al PSOE "para que gobernemos con pulcritud", apostilló.

Para evitar la corrupción, además del pacto, propuso que "el 50 por ciento del suelo se destine a la construcción de viviendas de protección oficial" y que el 80 por ciento del suelo que se recalifique "sea destinado a la construcción de viviendas protegidas", porque de este modo "se evitará favorecer a unos pocos y seguro que los constructores y promotores no presionaban tanto a los Ayuntamientos para recalificar terrenos", sentenció.

Al mismo tiempo, abogó por desterrar la "idea franquista" de "poseer casa y coche para ser un hombre de provecho" a favor de crear un "parque de pisos en alquiler a un precio máximo de 200 euros" y una "Ley de acceso a la vivienda" que garantice este derecho constitucional de modo similar a como se lleva a efecto en Euskadi, donde aquellos que no acceden a una vivienda protegida, tienen la seguridad de que en cinco años, el gobierno les sufraga la mitad de su renta de alquiler.

Su apuesta en materia de vivienda defiende el "intervencionismo del gobierno", para evitar que la población "no se deje el 60 por ciento de su salario" y para que se solvente el "problema del suelo", por el que una vivienda se ha convertido a su juicio en "una quimera".

LAS COSAS PUEDEN CAMBIAR

Casco comentó su deseo de que los ciudadanos le quieran menos y le voten más, apostando por "otra forma de gobernar", que aunque cuya base radica en la utopía, "sí es posible", alegando como ejemplo las políticas ejecutadas en algunos países del norte de Europa o el modo de gestionar que lleva a cabo el ayuntamiento de Ribera del Fresno, donde un alcalde joven ha logrado "hacerlo de otra manera".

Así, señaló que IU es una fuerza política con "manos limpias", sin vínculos con la especulación, "con un programa honesto, que recoge mejor que ningún otro las necesidades de los ciudadanos y que es "honrado y lo parece", una idea "esencial en política" a juicio del candidato.

De este modo, revindicó el voto a quienes desean "derrotar a la mayoría absoluta, a la falta de democracia y a la política neoliberal que se ha aplicado en la región durante 24 años" y a quienes quieren conseguir "un contrapeso en la Junta, que impida que se gobierne a favor de los poderosos".

REFINERÍA NO

Por otro lado, solicitó el apoyo de quienes rechazan la instalación de una refinería en Tierra de Barros, porque aseguró que de los tres dirigentes que se reunieron en 2004 con el grupo Gallardo para estudiar la viabilidad del proyecto, él fue el único (ni Rodríguez Ibarra, ni Floriano) que "delante de su dirigente" le dijo en Jerez de los Caballeros que iría "en contra, a pesar de que no había aún movilizaciones en la calle".

En este sentido, aseguró que IU "es el único voto útil para evitarlo", puesto que a su juicio el PP sólo se ha sumado a esta iniciativa "por oportunismo y para ganar votos, porque ha visto el movimiento que hay en la calle", a pesar de que "es una iniciativa del pueblo" y porque "el PP se ha puesto el vestido verde, aunque nunca ha aplicado políticas de respeto al medio ambiente, como ocurre en Cáceres con la Sierra de la Mosca o con Almaraz", apostilló.

PROVINCIALISMO CACEREÑO

En otro orden de cosas señaló la importancia de "superar la concepción rancia y casposa del provincialismo cacereño", para lo que alentó a los ciudadanos a "acabar con la mayoría de Saponi y evitar la de Carmen Heras".

A esta idea se sumó el candidato a la alcaldía de Cáceres Santiago Pavón insistiendo en la importancia de "aprovechar el 2016 para que las instituciones se vuelquen con Cáceres y creen infraestructuras y tejido cultural".

Por otro lado, Pavón criticó duramente el Plan General Municipal (PGM), que trazará el futuro diseño de la ciudad, diciendo que "es un disparate imposible de apoyar", porque plantea la construcción de casas "sin medida" y "sin dotar a las zonas residenciales de sus servicios correspondientes", sólo consiguiendo, dijo, "que los amigos del alma obtengan plusvalías", recordando que tanto Saponi como Felipe Vela, en su opinión, "defienden los intereses del promotor Alarcón".

Asimismo, anunció su compromiso de crear una central de compras "porque en el este Ayuntamiento se pagan los duros a peseta a pesar de que el dinero es de todos", de llevar a acabo una auditoría económica y de gestión "porque los fondos municipales se han saqueado" y de aplicar unos "presupuestos participativos", en los que parte de su destino sea decidido por los propios ciudadanos.

También se comprometió a realizar un inventario de todas las sentencias que se han perdido en el consistorio y de revisar el sistema por el que se subcontratan servicios como la limpieza, el agua o el transporte.

Finalmente apostó por crear mecanismos de participación "reales y eficaces", donde el Ayuntamiento "tenga que rendir cuentas y responsabilidad directamente a los ciudadanos" y donde se plantee un consorcio entre los gobiernos regional y local para resolver problemas como las construcciones ilegales, el aislamiento de Aldea Moret o el destino de los fondos europeos.