El abogado de Trashorras asegura que el auto del juez Del Olmo ya era "un auténtico escrito de acusación"

Actualizado 09/11/2007 18:00:23 CET

OVIEDO, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

El letrado de José Emilio Trashorras en el proceso del 11-M, Gerardo Turiel, definió el sumario del juez Juan del Olmo de "procedimiento inquisitorial" y alegó que el auto de procesamiento de 450 folios era ya "un auténtico escrito de acusación". Trashorras fue condenado a 34.715 años al ser considerado como colaborador necesario para la realización de los atentados de los trenes de Madrid.

Turiel realizó estas declaraciones durante una charla-coloquio que ofreció hoy en el despacho de Mijares & Abogados emitida por videoconferencia y recogida por Europa Press.

El letrado del ex minero asturiano sostuvo que por culpa del secreto de sumario que se levantó totalmente un año y medio después de su apertura el 13 de marzo de 2004 las partes no tuvieron oportunidad de presentar todas las pruebas pertinentes. "El juez del Olmo dictó un auto inicial con 116 inculpados, algunos amigos de Trashorras, de los que yo no tuve conocimiento", alegó el abogado asturiano. Además, "algunos de estos acusados no llegaron a tener abogado", apuntó.

"Levantar el secreto de sumario no significa sólo que se va a saber lo que va a ser juzgado sino que abre la puerta para que las partes puedan intervenir en ese sumario", afirmó el letrado.

Por ello, continuó el abogado del ex minero asturiano, las partes argumentaron indefensión en el proceso en la fase de conclusiones porque "muchos abogados pidieron pruebas y no se aceptó ninguna". Un ejemplo claro de la inconveniencia del secreto sumarial, matizó Turiel, es que "me enteré a los seis meses de que los trenes habían sido desguazados".

Turiel señaló que el sumerio "está mal hecho desde el principio" y añadió que la mayoría de las pruebas se sostienen sobre declaraciones de testigos que fueron elevadas a hechos probados. "Hay atestados policiales que se convirtieron en pruebas periciales a lo largo del proceso". "Un testigo policial no es un perito" y añadió que "gran parte de la instrucción se hizo sobre la base que facilitaban algunos informes de opiniones de agentes de la policía".

El abogado de Trashorras comentó que es "revelador" para entender la sentencia que la instrucción viene determinada por la actuación del juez y del Ministerio Fiscal que "montan el sumario en base a su criterio". "Durante un tiempo la opinión pública quería canonizar al juez y al fiscal y más tarde pasaron a ser unos malvados por haber redactado un mal sumario", sostuvo Turiel.

En este mismo sentido, la defensa de Trashorras, dijo que el presidente de la sala, el juez, Javier Gómez Bermúdez, realizó, a lo largo de la vista oral, diferentes manifestaciones en contra de la instrucción y el día en el que leyó la sentencia "calificó la instrucción de maravillosa".

Turiel habló también del Ministerio Fiscal, del que señaló que "actuó como si no fuera una parte más en el proceso" y alertó que "hubo muchos policías que hablaron con el fiscal antes y después de prestar declaración en la vista oral". Añadió también que "en algunas ocasiones los agentes entraban y salían por una puerta diferente a la de otros testigos".

El abogado asturiano puso de manifiesto también algunos de los "hechos no probados" que se aceptaron como buenos en la vista oral. Turiel destacó que todavía existen dudas sobre la aparición de la mochila de Vallecas, "ya que ninguno de los agentes de la estación del Pozo afirmó haberla visto", así como dudas sobre el motivo por el que se descubrió el piso de Leganés.

Aunque, según el letrado de Trashorras, la afirmación más "asombrosa" que contiene la sentencia es "dar por hecho" que las personas que se suicidaron en Leganés fueron los autores materiales del atentado. "¿Hay pruebas suficientes?", se preguntó Turiel. "Esto es una salvajada jurídica", añadió.

Del mismo modo, Turiel mostró su sorpresa al ver que la "gran negligencia" por parte de la Policía no se se puso en duda y destacó que existe ningún procedimiento ordinario para tratar este asunto. "¿Cómo es posible que un coche circule lleno de explosivos y la Guardia Civil lo deje pasar en dos ocasiones?", se preguntó el letrado.