Actualizado 09/12/2007 16:18 CET

Absueltos dos ertzainas que hirieron por disparos a una persona implicada en un robo en una persecución policial

BILBAO, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un Juzgado ha asbuelto a dos agentes de la Ertzaintza acusados de cometer una falta de imprudencia al herir a una persona, implicada en un robo, que fue alcanzada por los disparos de los policías durante una persecución. El herido y sus tres acompañantes accedieron en coche a la N-1 en sentido contrario y los efectivos de la Policía vasca trataron de evitar un accidente grave que se iba a producir entre varios vehículos.

Los hechos se produjeron en diciembre de 1997, cuando los agentes destinados en la comisaría del municipio alavés de Laguardia emprendieron de madrugada la persecución de un turismo, cuyos ocupantes habían perpetrado un robo con fuerza en una establecimiento comercial, según información publicada en la revista 'Ertzaintza Gaur', recogida por Europa Press.

Durante la persecución -en la que los agentes dieron los avisos pertinentes para poner en funcionamiento una operación 'jaula'- el conductor del coche perseguido puso en grave peligro la vida e integridad física de los demás usuarios de la vía, así como la de los propios agentes.

El vehículo se intrudujo en la carretera N-1, Irún-Madrid, en sentido contrario al de la circulación. Ante ello, los agentes persistieron en la persecución, con dispositivos acústicos y luminosos para avisar a los usarios de la vía del peligro.

En un momento determinado, en el que los ertzainas previeron que se iba a producir un grave accidente entre varios vehículos, decidieron hacer uso de sus escopeta reglamentaria y dispararon dos veces en dirección a la rueda trasera del turismo, ya que pensaban que no viajaban en esta parte ninguno de sus tres ocupantes.

Los disparos, finalmente, impactaron en la parte posterior derecha del vehículo, y el conductor se retiró de la calzada y detuvo el vehículo, lo que evitó el previsible siniestro.

Al acercarse los efectivos de la Policía vasca al coche, comprobaron que, en su interior, viajaba un cuarto ocupante, que se encontraba precisamente en el lado posterior derecho y que había estado tumbado para esconderse. Este había resultado herido por varias postas en la cabeza y el cuello.

USO DE LAS ARMAS

La sentencia del Juzgado de Instrucción número 1 de Miranda de Ebro (Burgos) absuelve a los agentes, a los que el ministerio fiscal y la acusación particular atribuyeron una falta de imprudencia. La resolución judicial destaca que los ertzainas no hicieron uso de sus armas de fuego hasta el momento en el que hubo una verdadera situación de riesgo para la vida e integridad física de ellos y de terceras personas.

Asimismo, señala que, de los dos tipos de arma de fuego con que contaban -escopeta y pistola-, utilizaron la que, por sus características y munición era más adecuada y proporcional a la situación.

Tras destacar que los agentes intentaron no lesionar a los ocupantes del vehículo de cuya presencia eran conscientes, recuerda que dirigieron sus disparos hacia otro punto del coche donde ellos veían que no viajaba ocupante alguno.

En este sentido, subraya que el cuarto ocupante, tal como ha quedado demostrado en el juicio, viajaba tumbado en el coche para no ser visto por los ertzainas que les perseguían. Por ello, la resolución judicial considera que la actuación de los policías autonómicos fue "adecuada, racional y proporcional" a la situación que exigía su intervención. A su juicio, concurre la eximente de 'cumplimiento del deber' que alegó su defensa.