Actualizado 23/06/2009 17:25 CET

El acusado de matar a un vecino en Almorox (Toledo) dice que no es un asesino y que "sólo" iba a defenderse

El padre de la víctima afirma que "quería matarnos a los dos" y que "únicamente" le habían hecho favores

TOLEDO, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

José R.G., el hombre acusado por un delito de asesinato y por otro de asesinato en grado de tentativa, cometidos el 14 julio de 2006 en Almorox (Toledo), contra un vecino y el padre de este último, a quienes disparó a bocajarro con una escopeta, aseguró hoy que no es un asesino y que "sólo iba a defenderme".

Con motivo del interrogatorio al que fue sometido en la primera jornada del juicio que comenzó en la Audiencia Provincial de Toledo, el acusado relató que el día anterior a los hechos tanto el fallecido como su padre le amenazaron diciéndole "hijo puta, te vamos a cortar el cuello".

Según el inculpado, fue por este motivo por el se dirigió al cuartel de la Guardia Civil de Almorox a denunciar lo ocurrido, pero no pudo hacerlo debido a que estaba cerrado y llamó a su abogado, quien le recomendó que denunciara lo ocurrido a primera hora del día siguiente.

Esa misma noche estuvo pensando que iban a ir a por él, razón por la cual, al día siguiente, antes de dirigirse al mecánico para revisar el coche y a la Guardia Civil para poner la pertinente denuncia, metió en el vehículo una escopeta cargada y una caja de cartuchos.

José R.G. manifestó que el día de los hechos se dirigió, acompañado con su padre --fallecido con posterioridad a estos hechos--, al taller mecánico para reparar su coche y que en el paraje rural conocido como "Las Tablas" vio como un camión y un tractor se acercaban.

Cuando llegaron a su posición, tanto el fallecido como su padre "se tiraron a por mí con unos garrotes, diciendo ¡Hijo puta, te vamos a matar!", señaló el acusado, quien dijo que acto seguido cogió el arma del coche y disparó dos veces al fallecido.

Igualmente, indicó que mientras el padre de la víctima fue a socorrer a su hijo, pudo cargar el arma y le disparó dos veces. "Eso salvó mi vida", dijo.

Creyendo que ambos habían fallecido, explicó que su primera intención fue la de volver a Almorox, pero acabó yendo a Madrid donde contó a su abogado lo que había ocurrido, "firmé unos papeles y fui a entregarme a la Guardia Civil", apuntó.

"QUERÍAN CORTARME EL CUELLO"

El acusado aseguró que no pudo huir con su coche porque estaba averiado y porque "me alcanzaban", añadió que no llevaba esperando a las víctimas desde las 6.00 horas de ese día para agredirlas y que no pudo hacer otra cosa porque "no me dio tiempo ni a pensar porque el día anterior querían cortarme el cuello", afirmó.

José R.G. señaló también que el día siguiente al suceso se dirigió al cuartel de la Guardia Civil donde confesó lo que había hecho y que incluso llevó a los agentes al lugar donde se encontraba el coche y les entregó el arma con la que efectuó los dos disparos.

Por último, manifestó que por aquella época estaba "muy mal" por la muerte de su propio hijo y que los hechos ocurrieron "muy rápido". "No soy un asesino, la muestra es que no les disparé en el suelo, sólo iba a defenderme", argumentó.

Por su parte, el padre del fallecido, que resultó herido en el altercado, manifestó que el día de los hechos tanto él como su hijo acababan de recolectar pacas de paja con un tractor, que conducía él, y un camión, que conducía su hijo y que cuando llegaron a "Las Tablas" se encontraron con el coche del acusado que estaba atravesado en el camino.

En este sentido, explicó que él, que iba primero con el tractor, se bajó del mismo --sin ningún garrote, aclaró-- y "me disparó primero a mí y luego a mi hijo, y cuando estaba de rodillas en el suelo ayudándole, me disparó en el pecho". "Cuando caí al suelo y creyó que estábamos muertos, se marchó", agregó.

AMENAZAS DE MUERTE

Asimismo, indicó ni él ni su hijo amenazaron de muerte al acusado y que en ningún momento fueron con garrotes a agredirle, afirmando que José R.G estaba ya fuera del vehículo cuando llegaron al lugar del suceso y que "quería matarnos a los dos".

Según el agredido, después de que el acusado se fuera subió al tractor para ir Almorox a pedir auxilio y por el camino se encontró a tres vecinas que iban hacia el pueblo. Una de ellas llamó por teléfono pidiendo ayuda, mientras que otra fue al pueblo y la tercera se dirigió al lugar de los hechos para ver cómo estaba el fallecido.

Por otra parte, manifestó que días antes de que sucedieron los hechos tuvo un altercado con el acusado en el que éste le había amenazado de muerte, por lo que le preguntó qué tenía que ver él con la muerte de su hijo, pero José R.G no respondió.

Del mismo modo, afirmó que el día antes de lo sucedido el fallecido vio al acusado con su coche merodeando por el mismo lugar. "Mi hijo le vio el día 13 y si vamos los dos nos mata antes", manifestó, asegurando no saber por qué se produjeron los hechos ya que "únicamente le habíamos hecho favores", añadió.

VECINOS

De otro lado, varios vecinos que frecuentaban ese camino para pasear diariamente, manifestaron que el día de los hechos vieron el coche del acusado dos veces, una cuando se dirigía hacia Almorox y otra cuando volvía hacia su casa. Alguno de ellos afirmó también que el acusado era conocido en el pueblo como "el loco".

El juicio se reanudará mañana a las 10.00 horas con los testimonios de los agentes de la Guardia Civil y las pruebas periciales, aunque no concluirá hasta el día 1 de julio debido a que la defensa ha pedido incluir como prueba a una testigo que vio lo sucedido y que se encuentra fuera del país en estos momentos.

Ante esta solicitud ni el Ministerio Fiscal, ni la acusación particular, ni la acusación popular en representación del Ayuntamiento de Almorox, han puesto impedimentos.