Alcalde de Antequera (Málaga) asegura que el capitán Cuadra era un hombre tratable y de gran talla cultural

Europa Press Nacional
Actualizado: jueves, 12 enero 2006 14:52

ANTEQUERA (MÁLAGA), 12 (EUROPA PRESS)

El alcalde de Antequera, Ricardo Millán, aseguró hoy que el capitán Manuel J. Cuadra Herrera, cuyo cuerpo, junto con el de su ex mujer y su hija de cinco años fueron encontrados anoche en la base aérea de Zaragoza, era un hombre de carácter "tratable" y de "una gran talla cultural".

Millán indicó a Europa Press que la localidad de Antequera se ha despertado esta mañana "conmocionada" por el suceso ocurrido en Zaragoza y expresó su voluntad de poner a disposición de la familia del militar los medios necesarios para el traslado del cadáver o de los propios familiares a la capital aragonesa.

"No vamos a realizar ningún tipo de luto porque el hecho ha ocurrido en otra ciudad, pero estamos intentando localizar a los familiares para mostrarles nuestro apoyo moral y de recursos", afirmó el regidor, quien lamentó el hecho e incidió que, según las primeras informaciones, se trata de un caso de violencia doméstica, lo que "lo hace más lamentable".

Según explicó el primer edil, el militar era farmacéutico titulado de carácter "tratable y ordenado". Según el regidor, toda la familia y amigos han recibido con gran sorpresa la noticia, porque el hombre era tranquilo y "algo así se presentaba impensable en una persona de gran talla cultural".

Además, indicó que el capitán era un hombre ordenado en el plano físico, deportivo e incluso muy exigente en su alimentación. No obstante, el primer edil dejó claro que lleva más de 10 años fuera de Antequera y que su familia reside en Fuengirola también desde hace años.

Los tres cuerpos sin vida fueron localizados con heridas de arma de fuego anoche en la residencia que ocupaba el capitán en la Base Aérea de Zaragoza. Al parecer, Manuel Cuadra fue a recoger a la niña al colegio, la condujo a su casa, dentro de la Base Militar, donde acudió la madre, que pretendía volver a la casa donde residía junto a la pequeña en la ciudad de Zaragoza. Fue entonces cuando se produjo el suceso, según creen los investigadores.

El personal de guardia de la base aérea, que descubrió los cadáveres, fue avisado a instancias de una amiga, preocupada por la tardanza de la cabo primero y porque no respondía al teléfono móvil. Finalmente, los cuerpos fueron hallados a las 23.30 horas de ayer con impactos de bala del calibre nueve milímetros, probablemente de un arma corta no reglamentaria propiedad del capitán. La investigación está siendo llevada a cabo por el servicio de Policía Judicial de la Comandancia de Guardia Civil de Zaragoza.

El capitán estaba destinado en la Escuela de Técnicas de Seguridad y Defensa y la cabo primero en el Escuadrón de Abastecimiento del Grupo de Apoyo de la Base Aérea de Zaragoza. Se habían separado hace algo más de dos años, pero por razón de su trabajo se veían todos los días en la Base Aérea.

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