ALICANTE 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
El ex alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi, abandonó hoy su acta como concejal y pidió en su discurso que "no se judicialice la vida política" y que se "dignifique" la labor de los responsables públicos y que se defiendan los argumentos en los foros previsto para evitar el "desprestigio" que actualmente tiene la clase política.
Luis Díaz Alperi, quien estuvo catorce años como alcalde y que ya fue edil en la primera corporación democrática, dejó hoy su acta como concejal y puso punto final a su trayectoria en la vida municipal, aplaudido por sus compañeros de corporación. "No es fácil dejar de ser alcalde de esta ciudad, miembro de esta corporación, pero la verdad es la muestras de cariño que he recibido y que sigo recibiendo ayudan mucho", manifestó emocionado.
El ex alcalde quiso recordar "las cosas buenas" y olvidar las "cosas desagradables" vividas en su trayectoria política, que le han permitido "tener y conservar muchos amigos, tanto del PP como de otros partidos de la oposición".
Además de su despedida, quiso pedir a "los partidos políticos que intenten no judicializar la vida política" porque, en su opinión, eso "sólo lleva al desprestigio de la clase política", conformada por personas que dedican "un gran trabajo y dedicación".
Desde su punto de vista, "es tremendamente lamentable que la clase política no se prestigie y que no sea más respetada por los ciudadanos", que "tienen una mala oposición de los políticos porque los propios políticos no son capaces de transmitirlo".
Por su parte, la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, quiso "agradecer" en nombre de "toda la corporación" por "estos casi 14 años", por lo que es "ya parte de la historia de la ciudad". En esta línea, lo calificó como "un buen alcalde, un gran alcalde".