Reclaman un cambio en la política penitenciaria y reconocer a "todas" las víctimas "sin excepción"
IRUN (GUIPÚZCOA), 28 (EUROPA PRESS)
La Izquierda Abertzale, Eusko Alkartasuna, Alternatiba, Aralar y Abertzaleen Batasuna han firmado este sábado en Irun (Guipúzcoa) el denominado 'Compromiso para una estrategia nacional', a través del cual pretenden desarrollar "nuevas políticas con las que los Estados español y francés reconozcan el derecho a decidir" y buscar "el apoyo de la mayoría social de este país para llevar a Euskal Herria a su independencia".
En el acto, celebrado en el recinto Ficoba, han participado 200 militantes de las cinco fuerzas políticas entre los que se encontraban, entre otros, Joseba Permach, Pernando Barrena, Jone Goirizelaia, Maribi Ugarteburu o Martin Garitano de la IA, Unai Ziarreta, Rafa Larreina o Ikerne Badiola de EA, Dani Maeztu o Ainhoa Beola de Aralar, o Ander Rodríguez y Jon Albizu de Alternatiba.
La lectura y firma del documento ha corrido a cargo de Rufi Etxeberria y Anita Lopepe de la Izquierda Abertzale, Patxi Zabaleta y Rebeka Ubera de Aralar, Oskar Matute y Amaia Agirresarobe de Alternatiba, Pello Urizar y Miren Urrestieta de Eusko Alkartasuna y Peio Etxeberri-Aintziart y Mertxe Colina de Abertzaleen Batasuna.
Las cinco fuerzas han querido hacer una "apuesta firme y estratégica a favor de la acumulación de fuerzas", con el objetivo de "avanzar hacia una Euskal Herria soberana". Asimismo, han pedido un cambio en las políticas penitenciarias de España y Francia y han señalado que urge el reconocimiento y reparación de las víctimas, "de todas, sin excepción".
En el acto de presentación, las cinco formaciones han destacado que ha llegado la hora, mediante la acumulación de fuerzas, de "impulsar la construcción nacional y la transformación social, así como de hacer frente a la crisis sistémica que quiere acabar con los derechos sociales y laborales".
GERNIKA Y AIETE
Para ello, han subrayado que tomarán como hojas de ruta el Acuerdo de Gernika y las conclusiones de la Conferencia de Paz de Aiete, y han defendido que "es el momento para que todos los agentes implicados empiecen a dar pasos".
El acuerdo reivindica entre sus objetivos que "Euskal Herria sea una nación soberana en Europa" y apuesta por la superación definitiva del "conflicto político y la violencia" tomando como hojas de ruta el Acuerdo de Gernika y las conclusiones de la Conferencia de Paz de Aiete.
"Un diálogo sin exclusiones y el acuerdo deben ser los principios que rijan el proceso" y que sea el diálogo el que "posibilite la construcción de una paz justa, sin vencedores ni vencidos, que supere los límites que nos establecen las instituciones y el actual marco jurídico, que cuente con todos los territorios de Euskal Herria y que, sobre los principios Mitchell, nos dirija hacia un acuerdo democrático", añade.
Además, han subrayado que los estados español y francés "no pueden seguir haciendo oídos sordos a las conclusiones de Aiete ni actuando parapetados en leyes de excepción que quebrantan derechos civiles y políticos", por lo que han urgido a un cambio en las políticas penitenciarias para "visualizar de esta manera la superación definitiva del conflicto armado".
"TODAS LAS VICTIMAS"
De la misma manera, consideran que urge el reconocimiento y la reparación de "todas" las víctimas "sin excepción". "Un paso que servirá para reconocer todo el sufrimiento y conocer todas las verdades", subrayan, para insistir en la necesidad, en cuanto a lo que a normalización política se refiere, de la legalización de todas las fuerzas y agentes políticos, "para que todas las expresiones de violencia desaparezcan".
El documento reclama también un "modelo económico soberano, justo y ecológico" y considera que "la construcción de la Euskal Herria del futuro" obliga a "superar" el marco jurídico actual que "divide nuestro pueblo" y a definir una estrategia que "se adecue a los nuevos tiempos".
"Partiendo de la realidad actual nos comprometemos a, paso a paso, empezar a materializar nuestro proyecto estratégico: zazpiak bat. Nuestra brújula será la defensa del carácter nacional de Euskal Herria y su territorialidad", señalan, al tiempo que apuestan por la oficialidad y normalización del Euskara.
El acuerdo estratégico incluye una serie de principios que se centran en "los derechos humanos y el derecho a decidir", la "pluralidad democrática", la "igualdad entre hombres y mujeres para la construcción de una Euskal Herria normalizada", la "defensa del principio de la democracia", y el "internacionalismo".