MADRID, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, afirmó hoy que su partido esperará "hasta el último minuto", hasta el mismo día de la votación en el Congreso del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para 2009, antes de tomar una decisión sobre el acuerdo que mantiene con UPN, porque no tiene "intención de romperlo". Además, acusó al PSOE de "coaccionar" a la formación navarra.
"No hemos roto con UPN y no vamos a romper con UPN", declaró el dirigente 'popular' hoy en rueda de prensa, el mismo día en que precisamente se reúnen el presidente del PP, Mariano Rajoy, y el de UPN y Navarra, Miguel Sanz, para debatir sobre el voto ante las cuentas públicas.
De hecho, el responsable de Comunicación del PP restó importancia a ese encuentro de Sanz y Rajoy al asegurar que se trata de "una reunión más" en el marco de las que se celebran para hablar de PGE y de otros asuntos que conciernen a las dos partidos.
Ante la decisión que mañana tomará formalmente UPN, y en el supuesto de que se decida la abstención en el Congreso, González Pons subrayó el PP está manteniendo un "escrupulosísimo respeto" en este asunto porque la formación regionalista, dijo, es un "partido hermano" con el que convive "en una paz y entendimiento ejemplares".
"COACCIÓN PUBLICA" DE JOSE BLANCO.
Dicho esto, denunció la "coacción pública" a UPN por parte del vicesecretario general del PSOE, José Blanco, quien esta mañana recordó en un desayuno informativo organizado por Europa Press que el PSN "renunció" a gobernar en Navarra por "responsabilidad" y pidió a la formación regionalista que ahora cumpla.
"Eso no es un cheque en blanco, es un cheque de Blanco. Es un peaje político que Blanco está cobrando por mantener a Navarra fuera de la influencia de los nacionalistas vascos. Es lamentable que un partido libre, como UPN, tenga que verse coaccionado incluso públicamente por el Partido Socialista", proclamó.
En este sentido, afirmó que no es el PP el que está "limitando" la libertad de UPN, sino el Partido Socialista que "públicamente le advierte de que su estabilidad en Navarra depende de que vote los PGE" en los que, según destacó, el propio presidente de Navarra, Miguel Sanz, "ha dicho que no cree".
Por eso, insistió en que es "lamentable" que se "obligue a UPN a apoyar los PGE como pago a no haber entregado Navarra a los nacionalistas". "Espero que Unión del Pueblo Navarro cumpla su pacto con el PP porque cuando te coaccionan, lo normal es no ceder a la coacción", apuntó, aunque admitió que "entiende" la posición en la que se encuentran sus socios en Navarra.
CUMPLIR EL PACTO CON EL PP.
Igualmente, el vicesecretario de Comunicación del PP indicó que "lo normal" es que UPN cumpla el pacto que mantiene con el PP desde 1991 y añadió que el Partido Popular "no tiene intención de romperlo". "Nosotros no hemos roto con UPN, no vamos a romper con UPN, vamos a seguir tratándoles como hermanos en política", dijo, si bien avisó que pedirá a los dos diputados de la formación regionalista que apoyen en el Congreso la enmienda de totalidad a las cuentas públicas que registrará el Grupo Popular.
Al ser preguntado si la decisión que mañana adopte UPN llevará al PP a tomar una decisión sobre su pacto o esperará a la votación de la enmienda de totalidad, a finales de octubre, replicó: "Hasta el final del último límite, del último minuto, el PP va a respetar la libertad de UPN y si UPN tiene que adoptar alguna decisión, no lo hará porque el PP le esté forzando a nada".
Eso sí, recordó que el pacto que mantienen ambas formaciones obliga a UPN a "apoyar" la enmienda de totalidad del PP. "Los pactos son para cumplirlos, pero si se cumplen, que sea por convicción, no por coacción", concluyó.