El arzobispo de Valladolid anima huir de posturas xenófobas y a luchar por la inserción real de las familias inmigrantes

Actualizado 14/01/2007 13:47:19 CET

VALLADOLID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

El arzobispo de Valladolid, Braulio Rodríguez Plaza, animó a los fieles a huir de posturas xenófobas y a luchar por la posibilidad real de inserción y participación de las familias emigrantes, "sobre todo si son católicas", con motivo de la celebración mañana de la Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado.

En la carta pastoral recogida por Europa Press, Rodríguez Plaza recordó el "drama de la familia de Nazaret", que tuvo que huir a Egipto para refugiarse de un rey "impío" y que es "el modelo del modelo, el ejemplo y el consuelo de emigrantes y peregrinos de cada época y país que se ven obligados a abandonar su patria para dirigirse a tierras extranjeras".

Por este motivo el arzobispo de Valladolid invitó a los fieles a "no pensar sólo en superar lo mejor posible el difícil enero, por gastos tantas veces innecesarios en las fiestas" y a mirar a la situación de las familias emigrantes "que viven en nuestra comunidad y que participan en nuestras parroquias", añadió.

Asimismo, Rodríguez Plaza recordó a los dos jóvenes ecuatorianos muertos en el atentado etarra del pasado 30 de diciembre, "triste ejemplo de lo que es morir lejos de la patria, en la distancia y la soledad, y de los sufrimientos que se unen al dolor de una familia lejana".

En este sentido, el arzobispo hizo mención a las palabras del Papa, quien aseguró que en estos casos es necesaria "una atenta presencia pastoral que, además de prestar asistencia capaz de aliviar las heridas del corazón, ofrezca por parte de la comunidad cristiana un apoyo capaz de restablecer la cultura del respeto y redescubrir el verdadero valor del amor".

Aunque Rodríguez Plaza reconoció que los inmigrantes deben tener una actitud "abierta y positiva hacia la comunidad que les acoge", insistió también en la necesidad de "huir de posturas xenófobas y hacer menos dolorosa la ausencia de apoyo familiar de los jóvenes y adultos separados de sus familias, sus tradiciones y valores".

"La venida de los Magos es el inicio de la unidad de todas las naciones, que se realizará plenamente en la fe de Jesús cuando todos los hombres se sientan hijos del mismo Padre y hermanos entre ellos, aseguró el arzobispo vallisoletano, quien sentenció "la misión de los discípulos de Cristo es crear la unidad entre las razas, pueblos y lenguas".