SAN SEBASTIAN, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -
La responsable de la Dirección de Atención a las Víctimas del Gobierno vasco y viuda del que fuera Gobernador Civil de Guipúzcoa, Juan Mari Jauregi, Maixabel Lasa, destacó hoy la necesidad de la memoria como "el gran valor que debemos a las personas inocentes que han sufrido la irreparable injusticia del asesinato". "La memoria es una deuda para con todas ellas, una auténtica obligación y la mejor manera de conseguir que las víctimas permanezcan entre nosotros", subrayó.
Lasa realizó estas afirmaciones en un acto de homenaje a Juan Mari Jauregi, celebrado en Tolosa, que comenzó con un minuto de silencio con motivo del octavo aniversario de su asesinato a manos de ETA. La banda armada asesinó al ex gobernador de Guipúzcoa, de 49 años, el 29 de julio de 2000, quien se convirtió en la séptima víctima mortal desde que la banda terrorista rompió la tregua, en noviembre de 1999.
En la ofrenda floral, celebrada en los jardines del bar Frontón de la localidad guipuzcoana, lugar donde fue asesinado Jauregi, participaron también el secretario general de la agrupación socialista de Tolosa, Oscar Renedo, el director general de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo del Ministerio del Interior, José Manuel Rodríguez Uribes, el delegado del Gobierno en el País Vasco, Mikel Cabieces, la presidenta de las Juntas Generales de Guipúzcoa, Rafaela Romero, y el alcalde de Tolosa, Jokin Bildarratz.
La viuda de Jauregi agradeció emocionada la presencia de los compañeros de partido y amigos de su marido. "Sabéis bien que con el gesto sencillo y entrañable de vuestra presencia aquí estáis contribuyendo de manera muy especial a que Juan Mari siga entre nosotros. Su recuerdo y el de los grandes ideales que defendió siempre: la libertad, el respeto y la tolerancia, constituyen hoy el auténtico sentido de este homenaje y nuestro mejor valor de futuro", remarcó.
VALORES
Por su parte, el director general de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo del Ministerio del Interior se refirió a los "valores básicos" que en muchas ocasiones "se olvidan en el ruido derivado de la violencia". Rodríguez Uribes enfatizó también la idea de la memoria "de los que han caído en una lucha por la democracia y la libertad".
Asimismo, se refirió al valor de la solidaridad "afectiva, material y política" que se debe a las víctimas así como el de la tolerancia y el respeto "cuya antítesis es la violencia terrorista". "ETA representa la intolerancia insoportable que debemos combatir. En esa línea, subrayó también el valor de la justicia de las víctimas "que supone la reparación e implique el cumplimiento de las condenas, incluyendo por supuesto la responsabilidad civil derivada del delito".
Para Rodríguez Uribes, todos estos valores son "garantía imprescindible para la libertad y la igualdad" ya que, a su juicio, sin ellos "una sociedad democrática no es posible y se convierte en indeseable". Por ello, abogó por "combatir la intolerancia y respetar el pluralismo". "Ese es el gran reto de nuestro tiempo, Juan Mari lo sabía y por eso lo mataron", añadió.
"LA PESADILLA CONTINUA"
El secretario general de la agrupación socialista de Tolosa, por su parte, aseguró que "no es fácil volver año tras año" al lugar donde Jauregi fue asesinado y "recordar aquella mañana en que una banda de miserables asesinos decidieron arrancarle la vida, ni es fácil volver a este lugar sabiendo que aún tenemos que seguir soportando y conviviendo día a día con las acciones de ETA y quienes les apoyan".
"No es fácil saber que la pesadilla aún no ha terminado, que la amenaza continua", remarcó Renedo, quien se felicitó por la operación contra el 'Comando Vizcaya' de ETA, porque "sus planes macabros no pueden dejar indeferente a ninguna persona de bien, sea de la ideología que sea". En ese sentido, tuvo un recuerdo para todos los objetivos del comando, en especial para el concejal socialista de Eibar Benjamín Atutxa y su familia.
Renedo recordó a Jauregi como un "hombre bueno, de paz, comprometido ética y políticamente con la sociedad hasta el punto de ser asesinado por ello" y subrayó la necesidad de recordar de forma permanente a las víctimas para que "su ejemplo no caiga jamás en el olvido".
"Algún día, más pronto que tarde podremos ofrecerles el mejor de los homenaje, el más soñado y esperado por todos, el final del terrorismo", confió el dirigente socialista, al tiempo que apeló a la "rebelión cívica" contra ETA y a la unidad de todas las fuerzas democráticas para acabar con el terrorismo.