La Audiencia juzga mañana en Santander a una pareja de toxicómanos acusada de matar a su 'camello'

Actualizado 14/01/2007 21:33:40 CET

La acusación particular solicita 40 años de cárcel por un delito de asesinato

SANTANDER, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

La fiscalía solicita un total de 25 años de prisión para una pareja de toxicómanos acusada de matar a puñaladas a su 'camello', Rogelio Valdés, de 38 años de edad, en el barrio santanderino de Peñacastillo. El juicio se celebrará desde mañana, día 15, al 19 de enero en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, con jurado popular.

El fiscal acusa a ambos procesados (Juan Carlos U.L. y Elisa R.G.) de sendos delitos de homicidio, si bien en el caso del hombre con la agravante de reincidencia, pues ya fue condenado a 12 años de prisión en 1991 por la muerte de una persona, con lo que las penas se elevan a 15 años de cárcel para Juan Carlos y 10 años para su compañera, además de indemnizar a los cuatro hijos que tenía el fallecido con 120.000 euros.

Por su parte, la acusación particular eleva los delitos de homicidio a asesinato, además de añadir otro de tenencia ilícita de armas, por la pistola que fue encontrada en la casa de Elisa R.G y el revólver que Juan Carlos U.L. portaba "en el momento de su detención", solicitando 21 años y medio de cárcel para el hombre y 19 para la mujer y una indemnización de 232.000 euros.

Según el relato de la Fiscalía, los dos acusados, "debido a su consumo habitual de sustancias tóxicas, cocaína y heroína", mantenían contacto "frecuente" con Rogelio Valdés Jiménez, quien les proveía de estupefacientes.

El difunto solía situarse por las noches en las inmediaciones de la ermita de Santa Lucía, ubicada junto a la gasolinera de El Empalme (en Peñacastillo). Por motivos "ignorados" la relación entre el 'camello' y Juan Carlos U.L. se "había ido deteriorando profundamente", teniendo "un enfrentamiento" la semana anterior a la noche de autos, el 24 de junio de 2005.

Fue en la madrugada de esa fecha cuando ambos acusados, que se encontraban en el domicilio de la mujer, en la calle Alta de Santander, decidieron quedar con Rogelio "para sustraerle la droga sin abonársela".

A tal efecto, Elisa contacto por teléfono con Rogelio, quien se personó en el domicilio de la calle Alta, subiéndose entonces los tres a un vehículo propiedad de Juan Carlos, portando éste "un cuchillo que Elisa tomó de su domicilio".

Según el fiscal, al llegar a Peñacastillo, descendieron los dos hombres para hacer el intercambio de drogas, produciéndose "una disputa entre ambos", y sacando Juan Carlos un cuchillo de más de 20 centímetros de hoja, con el que "asestó dos puñaladas en el tórax" a la víctima.

Ambos acusados huyeron en el coche, donde estaba "en actitud vigilante" Elisa, trasladándose hasta el domicilio de ésta, y deshaciéndose del arma, que arrojaron por la ventana a una zona próxima, donde fue posteriormente recogida por la Policía.

Rogelio consiguió llegar malherido a su vehículo, estacionado en las inmediaciones, y arrancar, colisionando a los pocos metros contra los vehículos que estaban aparcados, "y falleciendo en el acto como consecuencia de una hemorragia aguda producto de las heridas sufridas".

Por su parte, la acusación particular sostiene que las puñaladas se produjeron en el mismo vehículo, sin que le diera tiempo a Rogelio a descender del coche, porque ambos procesados se dirigieron esa madrugada a Peñacastillo no para robarle, sino "con el objetivo de matarle".

Durante el juicio, se exhibirá como prueba documental la cinta grabada por la cámara de vigilancia del centro comercial Carrefour de Peñacastillo, situado cerca de donde ocurrieron los hechos.