La Audiencia Nacional condena a 42 años de cárcel a Gregorio Escudero por el asesinato del concejal del PP Iruretagoyena

Actualizado 08/06/2006 19:57:12 CET

También condena a 24 años y 8 meses de cárcel al ex dirigente etarra "Gadafi" por un atentado frustrado en Zarauz

MADRID, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Nacional ha condenado a Gregorio Escudero a 42 años de prisión por el asesinato en enero de 1998 del concejal del PP José Ignacio Iruretagoyena Larrañaga en Zarauz (Guipúzcoa), y a 24 años y 8 meses de cárcel al ex dirigente etarra Juan Carlos Iglesias Chouzas, alias "Gadafi", por un atentado frustrado contra un cuartel de la Guardia Civil en la localidad vizcaína de Durango en diciembre de 1990. En otra sentencia, la audiencia ha absuelto a María Jesús Sáez de Ibarra Rementería de un delito de colaboración con banda armada, al no considerar probado que "colaborara con un aparato de información".

En concreto, la Sección Cuarta de lo Penal le ha condenado a 42 años de cárcel por los delitos de asesinato terrorista y estragos por el asesinato del concejal del PP de Zarauz Iruretagoyena Larrañaga. El tribunal le ha condenado además a pagar una indemnización de 121.652 euros y le ha impuesto la prohibición de volver a la citada localidad guipuzcoana durante el plazo de cinco años, a partir de que sea excarcelado.

La sentencia, hecha pública hoy, considera probado que el procesado realizó seguimientos y recabó información imprescindible para cometer el atentado en el que murió el concejal popular. Según la resolución, Escudero facilitó la información a dos personas, a quienes trasladó desde Andoain al apeadero de Añorga.

Desde este lugar, tomaron un tren hacia Zarauz, donde localizaron el vehículo del concejal y colocaron explosivos. La mañana siguiente Iruretagoyena cogió su vehículo y, diez minutos después, explosionó el artefacto, lo que provocó su muerte y lesionó a una transeúnte.

El tribunal basa su condena en las declaraciones de la viuda y el hermano del fallecido, así como en las testificales de varios testigos que presenciaron los hechos. Además, menciona la prueba pericial practicada durante la vista oral, donde varios agentes de la Ertzaintza ratificaron el informe sobre los daños causados por la explosión.

La sentencia también se basa en las declaraciones del acusado en fase de instrucción, al considerarlas "corroboradas por la Unidad Central de Inteligencia de la Comisaría General de Información" sobre una 'autocrítica' de Escudero, que fue localizada entre la documentación informática intervenida a Ibon Fernández Iradi, alias "Susper". En ella, se alude a "las labores de vigilancia e información" que hicieron para preparar "una acción contra el concejal del PP de Zarauz".

"GADAFI" Por otro lado, la Sección Primera de lo Penal ha condenado a "Gadafi" a 24 años y 8 meses de cárcel, como pidió el fiscal Ignacio Gordillo durante la vista oral, por los delitos de robo con intimidación y toma de rehenes, y atentado frustrado, por ocultar, junto con otros integrantes del "comando Vizcaya", en la Ermita de Santa Cruz de Euba (Vizcaya), los materiales para confeccionar un coche bomba con el que pretendían atentar contra un cuartel de la Guardia Civil en la localidad vizcaína de Durango.

La sentencia considera probado que en diciembre de 1990 el ex dirigente etarra junto con los miembros de ETA Jesús María Mendinueta y Javier Martínez, ya condenado por estos hechos, decidieron colocar un coche con una carga explosiva en las cercanías del cuartel, con el fin de que la explosión alcanzase a los miembros de la Benemérita que se acercasen al lugar.

Los terroristas se dirigieron a Amorebieta, tomaron un taxi y obligaron a su conductor a que les trasladara a Durango. Antes de llegar al barrio de Euba, los terroristas se identificaron como miembros de ETA y ordenaron al taxista a desviarse hacia la Ermita de Santa Cruz. Allí le ataron a los barrotes de la Ermita con una cadena y dos candados. Luego, abandonaron ese escenario con el vehículo del taxista, que iba a ser utilizado en el de Durango.

El taxista logró desatarse y llamó a la Ertzaintza. La Guardia Civil de Durango recibió una llamada anónima anunciando la colocación del artefacto explosivo y el lugar donde dejaron maniatado al taxista. El vehículo fue localizado en las proximidades del cuartel y fue inspeccionado por un equipo especializado del Instituto Armado, que efectuó una explosión controlada del coche.

Las principales pruebas de cargo son las declaraciones realizadas durante el juicio, que se celebró el pasado 4 de abril, por el taxista que fue secuestrado por "Gadafi", así como las de los etarras Mendinueta y Martínez durante la instrucción, puesto que en el la vista oral aseguraron no recordar los hechos, pese a que sí reconocieron la pertenencia de "Gadafi" al "comando Vizcaya".

ABSOLUCIÓN

La Sección Tercera de lo Penal ha absuelto a María Jesús Sáez de Ibarra Rementería de un delito de colaboración con banda armada, por el que el fiscal Pedro Rubira pidió 6 años de prisión al considerar que facilitó entre los años 1983 y 1987 información al ex dirigente etarra Santiago Arrospide Sarasola, alias "Santi Potros". No obstante, el tribunal la absuelve al no tener prueba de cargo para condenarla.

La sentencia no considera probado que la procesada "colaborara con un aparato de información" para pasar datos a la organización terrorista. El tribunal justifica su decisión en "la inexistencia de prueba de cargo que desvirtúe su presunción de inocencia ante la dudosa identificación" de la acusada por parte del coimputado José Luis Sebastián Martínez durante un reconomiento fotográfico.

El tribunal señala que dicho reconocimiento "no constituye prueba apta para destruir la presunción de inocencia, sino que se trata de la apertura de una línea de investigación policial" para obtener "una pista que pudiese conducir a la detención de un partícipe en una acción criminal". La resolución declara "el absoluto vacío de elementos incriminatorios de cargo que permitan alcanzar plena convicción" para condenar a la procesada.