Actualizado 10/11/2007 18:26 CET

La Audiencia Provincial de Madrid juzgará el lunes a un presunto pirómano que provocó 30 incendios en la sierra

MADRID, 10 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Madrid juzgará del 12 al 16 de noviembre a G.S.N.G., un hombre acusado de provocar al menos 30 incendios en el perímetro comprendido entre Galapagar, Villalba, El Escorial, Colmenarejo y Torrelodones, en agosto de 2005.

Fuentes del Ayuntamiento de Galapagar explicaron que las peticiones contra el imputado son de de prisión de cinco años, multa, inhabilitación y reparación del daño causado. Asimismo, puntualizaron que el Ayuntamiento apoya la acusación, que ha presentado la Asociación para la Defensa del Valle y la Sierra de Madrid, entidad colaboradora de Ecologistas en Acción.

El acusado fue detenido a principios de septiembre de 2005, en un operativo en el que participaron más de 100 personas, debido a que "tenía un amplio campo de acción" en el perímetro comprendido entre Villalba, El Escorial, Colmenarejo y Galapagar. En el momento de su detención, G.S.N.G. se dedicaba a la jardinería y residía en la zona. Además, había trabajado como retén forestal en Ávila.

En declaraciones a Europa Press, la alcaldesa, Carmen Toledano, aseveró que los incendios afectaron a espacios "muy sensibles" desde el punto de vista medioambiental. "El pirómano lo único que pretendía era hacer daño en unos espacios que entendemos que tendrían que ser de protección como la conocida como Nido del Águila y la zona aledaña a la carretera que une Torrelodones con Galapagar, que fue el incendio de mayores dimensiones", apuntó.

Por ello, dijo que los jueces tendrán que dictar sentencia. "Esperemos que sea acorde con los daños que ha provocado. Esperemos que sean medidas ejemplarizantes", añadió.

ACTUACIONES AL ATARCEDER

Las actuaciones del presunto pirómano se producían al atardecer. Según detallaron fuentes municipales, "utilizaba elementos retardantes que colocaba en distintos lugares, a los que accedía por su conocimiento del territorio y el control que tenía sobre el modo de operar de la Guardia Civil, Policía Local, Bomberos y agentes forestales de la Comunidad de Madrid".

Para ello, continuaron, "ubicaba varios puntos de ignición en un lugar y se desplazaba a distancias amplias, a veces varios kilómetros en línea recta, siempre en el mismo área (puerto de Galapagar), para que una vez que dominaba la presencia de las dotaciones de los servicios antes señalados, que procedían a apagar los primeros focos, iniciaba un segundo e incluso un tercer foco, también con elementos retardantes".

De estos hechos se derivaron gastos cuantiosos de material y personal de todas las administraciones públicas implicadas en el control de incendios. G.S.N.G. fue detenido por una dotación de la Policía Local de Galapagar, a quien infundió sospechas, encontrándole diverso material relacionado con los incendios referidos. En el momento de su detención, el supuesto de los hechos "llegó incluso a declararse amante de la naturaleza".