Actualizado 07/09/2007 12:14 CET

El Ayuntamiento de Mos celebrará hoy el pleno para intentar desconvocar la huelga de basuras

En el caso de lograrse un acuerdo la recogida de desperdicios comenzará mañana

VIGO, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

La alcaldesa de Mos, la socialista María Jesús Escudero, convocó un pleno extraordinario y urgente a las 19.30 horas de hoy con el objetivo de intentar aprobar una subida de 60.000 euros para la empresa concesionaria del servicio de recogida de basuras, Geseco, cuyos trabajadores mantienen una huelga indefinida desde hace una semana.

Escudero, que gobierna en minoría, llevará una propuesta consistente en una revisión del precio de la concesión por el citado importe de 60.000 euros, por lo que necesitará el apoyo de alguno de los grupos de la oposición, el BNG, antiguo socio de gobierno en la pasada legislatura, o el PP.

Por su parte, el portavoz nacionalista, Xosé Manuel Martínez Ojea, advertía en las últimas horas que no apoyará una modificación del contrato de la concesión, puesto que sería "ilegal" y llevaría a "cerrar en falso" el conflicto. Sin embargo, se mostró favorable a apoyar "otras alternativas" como podría n ser la revisión o la ampliación del contrato entre Ayuntamiento y Geseco.

La portavoz del grupo municipal popular, Nidia Arévalo también vio tintes de "ilegalidad" en la propuesta de la alcaldesa, que cuando ya se presentó en un pleno el pasado mes de febrero, contó con un informe desfavorable de la Intervención Municipal. Sin embargo, igual que los nacionalistas, no descartó apoyar alguna "fórmula intermedia" entre las demandas de los trabajadores, pero que esté cubierta por un marco normativo.

Una hora antes del pleno de hoy se celebrará una comisión informativa en la que los tres grupos políticos expondrán sus diferentes posturas, con el objetivo de llegar a un consenso en el pleno que ponga fin a la huelga. De lograrse este acuerdo, algo en lo que tanto PSdeG como BNG están confiados, la recogida de basura comenzará mañana.

"INCUMPLIMIENTO" PLENARIO

Los trabajadores de Geseco comenzaron una huelga indefinida el pasado 31 de agosto para mostrar su desacuerdo ante lo que consideran un "incumplimiento" del acuerdo plenario del pasado mes de febrero, en el que se aprobó, con el apoyo del PSdeG y del BNG, que formaban el gobierno, este aumento de 60.000 euros, que repercutiría en el salario de los empleados, a condición de que la adjudicataria justificase un aumento de sus servicios.

Sin embargo, el interventor no consideró válidas las justificaciones que la empresa aportó sobre el incremento de actividad, por lo que el acuerdo no se llegó a ejecutar.

Durante estas jornadas de paro indefinido, los trabajadores no han realizado servicios mínimos, por lo que más de 170 toneladas de desperdicios se acumulan en las calles de la localidad, provocando quejas y malestar entre los vecinos, además de posibles riesgos para la salud.

Los portavoces de los tres grupos políticos coinciden en que se trata de un problema entre los trabajadores y la empresa, mientras que para la Federación de Servicios de UGT, y su secretario comarcal, Santos Sánchez, "se trata de una huelga política", puesto que la satisfacción de sus demandas pasa por un acuerdo entre los grupos municipales.