Actualizado 07/09/2007 02:01 CET

Bermejo avisa que en España la cadena perpetua, aunque sea para terroristas, es anticonstitucional

MADRID/SAN SEBASTIÁN, 7 Sep. (OTR/PRESS) -

No han sido pocas las alabanzas que ha recibido el anuncio que el miércoles hizo el fiscal de la República de París, Jan Laude Marín, que planteó la posibilidad de que los cuatro últimos etarras detenidos en territorio galo podrían ser condenados a cadena perpetua. Pero el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, quiso acallar las voces que piden que los tribunales españoles impongan a los miembros de ETA un castigo ejemplar y recordó que la cadena perpetua es una condena que va contra de la Constitución, que establece que una de las finalidades básicas de la pena es la reinserción del reo, un principio incompatible con el encarcelamiento vitalicio. La ilegalizada Batasuna también hizo su particular lectura del anuncio del fiscal francés y apuntó que la imposición de la cadena perpetua a los cuatro etarras detenidos supondría "un salto" que indicaría "por donde puede tirar Sarkozy en los próximos meses".

En una comparecencia ante los medios de comunicación para presentar la Memoria de la Abogacía del Estado correspondiente al año 2006, Bermejo se refirió al alboroto surgido ante la posibilidad de que los cuatro etarras que el pasado sábado fueron detenidos en la localidad francesa de Cahors serán acusados de varios delitos, entre ellos los de secuestro y robo a mano armada con el agravante de terrorismo, y podría enfrentarse a la pena de cadena perpetua.

Una condena que va en contra de lo establecido en el artículo 25 de la Constitución que en su apartado segundo establece que "las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social", un principio totalmente incompatible con la cadena perpetua.

Cadena perpetua, que Bermejo quiso precisar, según la legislación penal francesa para la cadena perpetua, cuyo cumplimiento debe ser revisado tras un periodo, de entre 20 y 30 años, que marca el propio tribunal que condenó. En todo caso el titular de Justicia destacó que aún no se conoce la decisión de las autoridades francesas, si bien la pena de prisión hasta la muerte del reo no existe como tal "en ningún país del mundo civilizado y menos en Francia", donde con ese nombre lo que se aplica es "una especie de pena indefinida".

"En los sistemas democráticos las soluciones mágicas no existen y se conoce perfectamente la propuesta es más legítima cuanto más proporcionada, por eso en ningún país democrático se sostiene la cadena perpetua con ese grado de contundencia", afirmó Bermejo que en todo expresó el máximo respeto ante la decisión que la Justicia gala tome en relación con Luis Ignacio Iruretagoyena Lanz "Suni", Alaitz Aramendi Jaunarena, Oihan Barandalla Goñi y Ander Múgica Andonegui.

UN "SALTO" SIGNIFICATIVO

Pero suponga los años de cárcel que suponga, para Batasuna sería muy revelador si Francia decide imponer cadena perpetua a presos etarras. Así, desde San Sebastián, el dirigente de la ilegalizada Batasuna Joseba Álvarez afirmó que la imposición de esta condena supondría "un salto" y una "expresión de por donde puede tirar el Gobierno de Sarkozy en los próximos meses".

Alvarez no dudó en situar que las últimas detenciones practicadas en Francia se enmarca en la "aceleración del ámbito represivo" por parte de los estados español y francés tras la ruptura del "proceso de negociación" y del alto el fuego por parte de ETA.

El portavoz de Batasuna señaló que, a las detenciones de "todos estos años", se suma ahora la pretensión de Francia de, "por primera vez en los que corresponde a militantes supuestos de ETA", aplicarles la cadena perpetua. "Eso supone un salto en la calificación de los delitos de los militantes vascos, y también la expresión de por dónde puede tirar el gobierno de Sarkozy en los próximos meses", sentenció.