Casado defiende pactos con partidos del centro derecha como hizo Aznar y respeta a Abascal (Vox) por luchar contra ETA

Entrevista al presidente del PP, Pablo Casado, en Es Radio
ES RADIO
Publicado 09/10/2018 11:13:41CET

MADRID, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente del PP, Pablo Casado, ha defendido pactar y alcanzar acuerdos con partidos políticos del espacio de centro derecha, como ha recordado que hizo el expresidente del Gobierno José María Aznar en la década de los 90, al integrar en el PP a miembros de la antigua UCD y de otras facciones de la derecha.

Según ha explicado en declaraciones a Es Radio, recogidas por Europa Press, Aznar llevó "muy a gala la refundación del centro derecha", en lo que ha definido como "una operación muy ambiciosa". En este sentido, ha afirmado que él ya se ha sentado a hablar con partidos como Unión del Pueblo Navarro, Foro Asturias o Coalición Canaria, y ha apuntado que hará lo propio con formaciones de ámbito nacional como Ciudadanos (Cs), Vox y "lo que queda de UPyD".

En cuanto al acto de Vox de este domingo en Madrid, ha rechazado que el PP sea "una derecha cobarde" --como dijo el presidente de Vox, Santiago Abascal, tanto de los 'populares' como de Cs--, aunque ha expresado su respeto por Abascal por haber pertenecido al "PP vasco heroico" que tuvo que vivir con escolta ante la amenaza de ETA.

DIFERENCIAS CON CIUDADANOS Y VOX

Casado ha apelado al diálogo con Cs y con Vox, aunque ha subrayado "diferencias" que mantiene con ambas formaciones. Respecto a Cs, ha afirmado que no está de acuerdo con el sistema fiscal que propone o con su ley de educación.

En relación a la formación que encabeza Abascal, ha diferenciado la política migratoria con la del PP, que, según él, es "la que funciona", y ha destacado que los 'populares' a la vez que "combaten" la inmigración ilegal, "permitieron en los 90" la llegada de "cinco millones de inmigrantes que hacían falta".

Por último, ha rechazado la supresión de las autonomías que reclama Vox, ya que, para ello, sería necesario reformar la Constitución. Según él, no puede abordarse "por coherencia y por prudencia" una reforma de la Carta Magna así porque "puede dar lugar a peticiones de república o de nación catalana".