5 de abril de 2020
 
Actualizado 06/06/2008 13:06:05 +00:00 CET

Chaves afirma que el ordenamiento jurídico no puede ser "código de premios y castigos" a la integración de inmigrantes

SEVILLA, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, manifestó hoy, durante la inauguración del V Congreso de la Societas Iuris Publici Europaei (SIPE) sobre 'Los nuevos europeos, migración e integración en Europa' en la sede del Parlamento autonómico, que no deben existir "derechos especiales de los inmigrantes" "ni obligaciones especiales ni gravámenes exclusivos para ello", apuntando que tiene "poco sentido convertir nuestro ordenamiento jurídico en un código de premios y castigos al esfuerzo de la integración".

"La referencia para cualquier persona que viva en España o en Europa es el cumplimiento de la ley, como requisito único e imprescindible", sentenció Chaves, quien también habló de la Directiva de retorno que se está debatiendo en el seno del Parlamento Europeo, sobre la que dijo que espera que se "pueda mejorar" , si bien, supone "un paso importante en el camino de la armonización de las legislaciones nacionales y, en contra de algunas interpretaciones, ofrece más garantías, mirando a la Unión en su conjunto, a los ciudadanos extranjeros".

Para el presidente, es fundamental que "cualquier política de retorno debe contemplar todas las garantías jurídicas y el respeto escrupuloso de los derechos humanos de todos los afectados por estas decisiones". Apuntó además que para que haya retornos de inmigrantes "debe haber países de origen dispuestos a recibir a los retornados y, para ello, son imprescindibles acuerdos con esos países, tal y como viene haciendo España en los últimos años".

Tras recalcar que se requiere una política común europea en relación con la inmigración, Chaves abogó por el control de fronteras y por la integración de la población inmigrante, señalando que para ambos objetivos, "lo más razonable es ligar la entrada de inmigrantes al contrato de trabajo, ordenándola en función de las expectativas de nuestro mercado de trabajo". "Hay que potenciar la contratación en origen, una práctica en la que, por cierto, en Andalucía vamos teniendo una positiva experiencia".

A juicio del presidente andaluz, integración significa también igualdad de los inmigrantes en el acceso a los servicios públicos. Señaló que los inmigrantes contribuyen tanto a la Seguridad Social como al Estado de bienestar y deben, en consecuencia, "beneficiarse de sus prestaciones en pie de igualdad", sobre la base del respeto a las normas y a las leyes, mientras que también tienen que asumir las obligaciones.

De igual manera, Chaves que mostró convencido de que uno de los elementos fundamentales de "una buena política de integración es el reforzamiento de los servicios públicos en las zonas de mayor presencia inmigrante".

Según Chaves, países como España deben ser capaces de "hacer crecer sus servicios públicos para dar cobertura a sus propios nacionales y a quienes residen en él", sin "competencia, sin discriminación y sin exclusión". A su entender, la inmigración "nos muestra nuestras debilidades en materia social en determinadas zonas de nuestros territorios" y la respuesta que permite la "convivencia y el progreso no es excluir a los inmigrantes de los servicios, sino incrementarlos y ponerlos al nivel de la sociedad que tenemos".

Manuel Chaves expresó su apoyo a la propuesta de un Pacto Europeo sobre Inmigración, que incluya aspectos tales como el control de fronteras, la regulación del acceso y permanencia de ciudadanos extranjeros en suelo comunitario, la articulación de políticas migratorias conjuntas en materias como la lucha contra el empleo irregular y contra las mafias, o los desarrollos en ámbitos como la integración y el retorno.

El presidente también hizo mención durante su discurso, dada su relación con los movimientos migratorios, al hecho de que mientras el mundo avanzado, a pesar de las "dificultades económicas que estamos atravesando en estos momentos, crece y se desarrolla, otras áreas se mantiene por debajo de los estándares mínimos de calidad de vida".

"La economía española, con 45 millones de habitantes, produce más riqueza que el conjunto del continente africano con 900 millones de personas", dijo Manuel Chaves, para quien esta situación exige poner en marcha iniciativas que "superen perspectivas coyunturales y contribuyan a sentar las bases del desarrollo de ese continente".

Esas soluciones, según dijo, deben "combinar a un mismo tiempo los programas de cooperación al desarrollo con las inversiones directas en el continente, así como un esfuerzo muy importante en el terreno de la formación de las más jóvenes generaciones, esfuerzo que no podemos tirar por la borda después propiciando la 'fuga de cerebros' de esos países en vías de desarrollo".

"INJUSTA DISTRIBUCIÓN DE RIQUEZA".

Por su parte, la presidenta del Parlamento, Fuensanta Coves, manifestó que los flujos migratorios no suponen ninguna novedad y menos en Andalucía, pero sí la intensidad con la que se están desarrollando actualmente, derivada de la "injusta distribución de riqueza y de las oportunidades". Se mostró convencida de que la ciudadanía espera una respuesta de los poderes públicos ante este fenómeno.

Tras apuntar que los españoles fueron un día "nuevos europeos en el contexto de la Unión", hoy día les toca dar la "bienvenida", apuntando que "no sólo somos anfitriones para los países del continente que entran en nuestra comunidad, sino también de los ciudadanos extracomunitarios que, en busca de oportunidades, llegan a nuestra tierra".

En su opinión, lo deseable es que "se produzca una universal igualdad de oportunidades y de valores democráticos", destacando que en Andalucía "hemos aprendido que sólo desde la solidaridad, las migraciones pueden dejar de producirse en calve de drama".

El ex presidente del Tribunal Constitucional Pedro Cruz Villalón, uno de los organizadores de estas jornadas, destacó que los movimientos migratorios que se están produciendo en la actualidad tienen un ritmo que no se conocía hasta el momento y señaló que la Unión Europea tiene vocación de ser un espacio "de civilización a la hora de afrontar el importante reto" de la integración.