MADRID, 9 (EUROPA PRESS)
Álvaro Gallego, el hombre que hizo de chófer de Carmen Pano cuando la empresaria dice que llevó 90.000 euros en metálico a la sede del PSOE, ha afirmado este jueves en el juicio del 'caso mascarillas', como ya hiciera ante el juez instructor del 'caso hidrocarburos' en la Audiencia Nacional, que vio a la mujer bajar del coche en la madrileña calle Ferraz con una bolsa con "tacos de billetes".
Durante su declaración como testigo en el Tribunal Supremo, Gallego ha ubicado ese desplazamiento a finales de 2020 y ha indicado que antes de dirigirse a Ferraz pasaron por unas oficinas de Víctor de Aldama, presunto conseguidor y tercer acusado en el juicio junto al exministro de Transportes José Luis Ábalos y el exasesor ministerial Koldo García.
En las oficinas de Aldama, según ha dicho, Pano entregó una bolsa con dinero que procedía del empresario Claudio Rivas, que buscaba la licencia de operador de hidrocarburos para su sociedad Villafuel.
Gallego no ha sabido precisar si la bolsa que Pano llevó a Aldama era la misma que la de Ferraz, de la que ha señalado que "era transparente, blanca, metida dentro de otra más grande".
"Se veía que había dinero porque la bolsa estaba abierta y había tacos de billetes", ha remachado, si bien tampoco ha sabido precisar cuánto dinero había dentro ni a quién se lo entregó Pano porque él se quedó en el coche esperando.
UN "EMISARIO" DE RIVAS
El testigo ha relatado que salieron desde la casa de Pano en Las Rozas, fueron al despacho de Aldama en la calle Alfonso XIII, donde la empresaria subió al despacho del presunto conseguidor con una bolsa, dejó dinero y continuó con billetes hacia Ferraz.
Y ha expresado que cree que era el mismo dinero que había recibido de un "emisario" de Rivas, al que vio entregarlo esa misma mañana en la vivienda de Pano, "para los pagos de la licencia", refiriéndose a la de Villafuel y agregando que escuchó que podría tener un coste de 600.000 euros.
"Ese dinero lo vi porque lo quise ver, porque miré de reojo, si no, a mí no me decían si había dinero o caramelos. No sé si era la misma bolsa, pero el dinero lo vi en Las Rozas", ha añadido.
Asimismo, Gallego ha asegurado que trasladó a Pano hasta las cercanías del Ministerio de Industria, junto a Rivas y "dos ingenieros que venían de Córdoba", para una reunión el 28 de diciembre de 2020 sobre la licencia de hidrocarburos.
Pero la propia Pano, que ha testificado después, ha afirmado que Gallego no fue porque el empresario, quien según ella condujo, llegó a la conclusión de que iban "a ser demasiada gente".
SIN TRATO DE FAVOR A ALDAMA CUANDO PIDIÓ UN APLAZAMIENTO
En la sesión también ha declarado un funcionario de Hacienda, Ignacio Granada, que era subordinado de Carlos Moreno --exjefe de Gabinete de la exministra del ramo María Jesús Montero-- cuando Aldama pidió que se aplazara un embargo de una de sus empresas.
Granada ha puntualizado que el gabinete del Ministerio de Hacienda "no tiene funciones en el ámbito tributario", ya que "están atribuidas legalmente a la Agencia Tributaria".
Tras ello, el testigo ha comentado que a veces llegan a Hacienda peticiones de contribuyentes de carácter tributario y que, en esos casos, "el criterio de actuación es trasladar la información al órgano competente".
"Y así se hizo, como en todos los demás casos. Moreno, que era mi superior jerárquico, me trasladó esta información, en la que aparecían unos datos de un ofrecimiento que la empresa realizaba para una solicitud de aplazamiento a la Agencia Tributaria", ha indicado.
Según ha dicho, Moreno le "ordenó" que siguiera ese criterio y lo remitió a la Agencia Tributaria. "Siempre me dijo, en este tipo de situaciones, que lo trasladásemos y que no se dispensase ningún trato de favor a ningún contribuyente", ha recalcado.
Granada ha señalado que la respuesta que le dieron es que "no era aplazable" y que se la trasladó a su superior y no hizo ningún gestión más.