26 de febrero de 2020
 
Actualizado 23/10/2008 14:41:52 CET

CiU pide medidas para evitar las "molestas" peripecias que sufren los usuarios de las líneas de atención al cliente

MADRID, 23 Oct. (EUROPA PRESS) -

La portavoz de CiU en la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso, Conxita Tarruella, ha solicitado al Gobierno que tome medidas para evitar las "continuas molestias" que sufren los usuarios del servicio de atención al cliente vía telefónica. Lo ha hecho a través de una pregunta parlamentaria en la que narra las esperpénticas situaciones a las que tienen que hacer frente los consumidores cuando utilizan este servicio.

Tarruella considera necesario que el Ejecutivo tome decisiones que redunden en una "mayor protección" de los usuarios de estas líneas, que muchas veces se ven "frustrados" tras pasar varios minutos al teléfono sin dar con nadie que les resuelva su problema.

La diputada nacionalista catalana describe, no sin cierta ironía, las peripecias que viven en muchas ocasiones los usuarios de estas líneas telefónicas. De hecho, ha incluido en su pregunta algunas de las denuncias que varios ciudadanos han hecho llegar a medios de comunicación mediante cartas al director.

IGNORANCIA Y MUSICAS CELESTIALES

"¿Por qué cuando se llama a un teléfono de atención al cliente, después de oír una serie de mensajes de entrada, interminables instrucciones de marcación y músicas celestiales, se pone una señorita que no tiene ni idea de lo que se le está consultando y te remite a otro número donde tampoco saben nada del tema?", interroga Tarruella.

Y continúa: "Si uno ¡al fin! tiene la fortuna de dar con un teleoperador que sí sabe de lo que va la consulta, siempre se corta la comunicación cuando se está a punto de conocer la solución al problema, y no hay forma de volver a comunicarse con el interlocutor anterior para no tener que repetir la misma historia".

Tras esta divertida descripción, con la que a buen seguro se identificarán muchos ciudadanos, la diputada de CiU se queja de que con estas llamadas se pierde mucho tiempo, en muchos casos el proceso es fallido y, pese a ello, el usuario debe afrontar igualmente el coste de la llamada pese a que no ha obtenido la información de interés.

Por todo ello, insta al Gobierno a aclarar si tiene previsto regular una mayor protección al consumidor "cuando éste realiza consultas o quejas a través del servicio de atención al cliente vía telefónica". En concreto, propone limitar el número de instrucciones de marcación o el tiempo en la respuestas a la consulta o queja.