LOGROÑO 24 May. (EUROPA PRESS) -
El juzgado de lo Penal número 2 ha condenado a año y medio de cárcel a A.D.J., colombiano de 43 años, por un delito de abuso sexual cometido contra una joven, de quince años en el momento en que se cometió el acto delictivo, y que padece un grado de incapacidad global de un 24 por ciento, con inteligencia límite, y otro de minusvalía del 33 por ciento.
La sentencia considera probado que el 4 de abril de 2003 el acusado, y otro compañero, coincidieron, en un banco situado en las inmediaciones de la calle Quintiliano de Logroño, con la entonces menor de edad. Ésta les contó que se había escapado de la Residencia Iregua el día anterior y que no tenía dinero para comer ni lugar donde dormir.
Ambos, entonces, le invitaron a tomar un café en un lugar cercano. Después, el acusado y la menor se quedaron solos y se dirigieron a una pensión del centro de la ciudad, donde A.D.J. alquiló una habitación doble con dos camas para ambos.
Una vez en el dormitorio, la niña dijo que tenía hambre, por lo que el acusado bajó a la calle a comprar comida, refrescos y "alguna bebida alcohólica". Tras cenar, "y tomar una copa invitada por el acusado, que le solicitó que le besara", la menor se acostó en una cama.
Entonces, el acusado tuvo una eyaculación "sin que pueda acreditarse si se debió a la introducción de su miembro viril en la vía vaginal, anal o bucal, dado que la menor se quedó profundamente dormida". Lo que sí certificó el informe del Instituto Nacional de Toxicología es que aparecieron, en la entrepierna de las bragas de la niña, restos de semen del hombre.
Al día siguiente, la menor se despertó y el acusado le dijo que se marchara, quedando con ella para esa noche y dándole cincuenta euros para que se comprara cosas. La niña, no obstante, no acudió a la cita ya que se la encontró un amigo que la llevó al Centro de Protección de Menores.
El acusado, apunta la sentencia, ha consignado mil euros como pago de la responsabilidad civil que se le reclama. El penal, que ha tenido en cuenta la atenuante de reparación del daño, añade a la pena de año y medio de cárcel (el fiscal pedía dos) una indemnización de mil euros para la chica.