Defensa eleva hasta los 7.650 efectivos el límite de soldados y marineros iberoamericanos en las Fuerzas Armadas

Actualizado 17/01/2008 19:53:07 CET

MADRID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Defensa ha elevado en 2008 el límite de soldados y marineros de nacionalidades iberoamericanas que pueden formar parte de las Fuerzas Armadas españolas hasta los 7.650 efectivos, cifra que representa un nueve por ciento del total de la plantilla prevista para este año (85.000 militares profesionales).

Durante el pasado año, la presencia de extranjeros estaba restringida a un máximo de 5.950 soldados y marineros, un siete por ciento del total de las plantillas, y se situó en cifras cercanas al cinco por ciento, con más de 4.000 efectivos.

Por medio de una orden ministerial publicada hoy por el BOE y recogida por Europa Press, Defensa ha fijado oficialmente el total de soldados y marineros profesionales en 85.000 efectivos, la misma cifra que el pasado año, con un total de 7.650 plazas que pueden ser ocupadas por ciudadanos iberoamericanos.

La resolución ministerial regula las pruebas selectivas para el ingreso en centros de docentes militares de nuevos reclutas españoles y de otras nacionalidades y convoca el primer ciclo de reclutamiento, con un total de 3.125 plazas, de las cuales 487 pueden ser cubiertas por extranjeros.

El aumento del cupo de iberoamericanos es consecuencia de otra orden ministerial aprobada en febrero del pasado año por el Departamento que dirige José Antonio Alonso, quien al igual que su antecesor en el cargo, José Bono, decidió modificar el Reglamento de Acceso de ciudadanos extranjeros para aumentar la cuota y adaptar así la plantilla a la sociedad española actual.

El incremento fue decretado por Alonso con el respaldo de la cúpula militar, según fuentes de Defensa, que aseguraron entonces que los jefes de Estado Mayor de la Armada y los Ejércitos del Aire y de Tierra son partidarios de que su presencia "alcance, cuando no todas, a un mayor número de unidades y un importante conjunto de especialidades".

Gracias a ese cambio normativo, los ciudadanos iberoamericanos pueden ingresar actualmente en "todas las unidades" del Ejército de Tierra y en unidades de la Marina como el Tercio de Armada y los tercios y agrupaciones de la Fuerza de Protección de Infantería de Marina, además de incorporarse a los buques de la Flota (excepto los submarinos) y de la Fuerza de Acción Marítima. En el caso de la Fuerza Aérea, tienen la posibilidad de ingresar en todas las unidades excepto el Estado Mayor del Ejército del Aire, el Cuartel General del Mando Aéreo de Combate y otras unidades de mando y control.

La incorporación de extranjeros procedentes de determinados países iberoamericanos con vínculos con España y de Guinea Ecuatorial fue aprobada por el anterior Gobierno mediante un decreto ratificado en noviembre de 2002, tras la aprobación de una ley para permitir el acceso de estos ciudadanos a los Ejércitos y la Armada como militares profesionales.

Ese primer decreto fijó como límite de extranjeros para los próximos tres años el dos por ciento del total de soldados y marineros profesionales. La medida estableció que los ciudadanos autorizados a incorporarse a las Fuerzas Armadas españoles serán los originarios de Bolivia, Costa Rica, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Guinea Ecuatorial, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela y Guinea Ecuatorial.

Posteriormente, el Gobierno socialista modificó el reglamento de acceso, mediante otro decreto ratificado en diciembre de 2004 y por el que el cupo máximo quedó fijado en el siete por ciento del total de efectivos de Tropa y Marinería profesional. Tras la última revisión realizada por el entonces ministro de Defensa, José Bono, el reglamento estaba pendiente de ser actualizado por el Gobierno, ahora con José Antonio Alonso al frente de la cartera.

La presencia de ciudadanos iberoamericanos se ampliará próximamente gracias a la aprobación en noviembre de 2007 de la Ley de la Carrera Militar, que permite su incorporación a los Cuerpos Comunes de las Fuerzas Armadas en la escala de Oficiales de Complemento, una medida que permitirá paliar en buena medida la falta de cobertura de plantillas en el Cuerpo Militar de Sanidad.