ARGANDA DEL REY (MADRID), 8 (EUROPA PRESS)
A lo largo de las últimas horas agentes de la Guardia Civil han detenido a tres personas de nacionalidad paquistaní en Arganda del Rey por su presunta implicación en varios delitos de robo con violencia, extorsión y robo con intimidación realizados a compatriotas y ciudadanos rumanos.
Según informó hoy la Benemérita, esta intervención se enmarca dentro de la 'Operación Alambra', la cual comenzó el pasado año tras tener conocimiento de un altercado en un camino de la localidad, donde fue localizado un paquistaní inconsciente y con síntomas de haber recibido una paliza, por lo cual ingresó en un centro hospitalario en estado grave.
Estos hechos llevaron a la Guardia Civil a iniciar la oportuna investigación, centrándose la misma en la colonia de ciudadanos paquistaníes del municipio. Así, en el primer trimestre del año, se descubrió un grupo organizado liderado por un hombre que se dedicaba a "acoger" a compatriotas y en algunas ocasiones a ciudadanos rumanos en pisos de la localidad.
Posteriormente, y cuando los delincuentes se percataban de que sus "inquilinos" estaban recibiendo algún tipo de remuneración económica, éstas personas eran extorsionadas mediante amenazas y palizas, exigiéndoles el pago de una cantidad de dinero por residir en Arganda.
MÁQUINA PARA TORTURAR
Además, la Guardia Civil localizó en un garaje una especie de máquina para torturas, que supuestamente estaba siendo utilizada para intimidar a las víctimas. En esta ocasión resultaban detenidos cuatro presuntos integrantes de la organización, entre los cuales se encontraba el supuesto cabecilla de la misma, y once personas más por estancia irregular en España.
Así, la investigación no se dio por cerrada y ante las sospechas de que pudieran existir otras posibles víctimas, el pasado mes de septiembre los agentes tuvieron conocimiento de una supuesta agresión a un ciudadano paquistaní, al que lograron sustraer dinero, y que preciso asistencia hospitalaria.
Por ello fueron arrestados M.A., de 34 años; A.H., de 30 años; y I.M., de 26 años. Los detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente, quién decretó su ingreso en prisión.