MADRID, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -
Una experta llamada a declarar por la defensa de algunos de los cinco directivos del periódico vasco 'Egunkaria' que están siendo juzgados en la Audiencia Nacional explicó hoy que la traducción de los documentos incautados a ETA en los que, según la acusación, se muestra la vinculación del diario con la banda terrorista está plagada de errores de contenido, incluye nombres que no aparecen en los textos originales y deja sin traducir párrafos "e incluso páginas".
La profesora de traducción en la Universidad del País Vasco, Begoña Montorio, elaboró un informe sobre los documentos en euskera incorporados a la causa y que fueron traducidos por las Fuerzas de Seguridad y --en el caso de los incautados a algunos miembros de la organización terrorista-- además revisados por los servicios de traducción de la Audiencia Nacional. Estos últimos documentos son la base de la acusación popular formulada por Dignidad y Justicia (DyJ) y la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).
Sobre estos documentos, la perito explicó que el traductor de la Audiencia Nacional no encontró ningún error, mientras que en su despacho se detectó "un listado de errores muy extenso". En concreto, explicó que se vio que había "más de una palabra, frase e incluso páginas completas que no se habían traducido" y se detectaron "bastantes añadidos", tales como "iniciales a las que entre paréntesis se les pone un nombre que no existía en el original", notas entre paréntesis o frases "que no se sabe" de dónde proceden.
La experta explicó que hay errores en los que se ve que ha habido un defecto de comprensión, que "deja a las claras el desconocimiento de la lengua", pero también apuntó que hay otros en los que "lingüísticamente no se puede comprender de dónde proviene", por lo que piensan que "viendo el resultado de la traduccion y cómo cambia el sentido del texto parece existir la intención de reflejar ideas que no existen en el original".
Como ejemplo, citó uno de los documentos incautados a ETA en los que el traductor señaló que se decía que "en esos papeles se puede entender que el director de 'Egunkaria' era y no era el que ofrecía información a ETA", cuando en realidad la traducción correcta sería: "En los citados papeles, al parecer, se ofrece información sobre el director de 'Egunkaria'".
Según explicó, en el texto original "no hay ninguna posibilidad de error de comprensión, de error gramatical, que lleve a esa traducción".
PERICIAL SOLICITADA POR EL FISCAL
Tras la intervención de los peritos, el fiscal Miguel Angel Carballo --que durante el juicio ha intervenido en momentos muy puntuales, ya que se desarrolla sin la acusación del Ministerio Público-- solicitó una nueva prueba pericial, correspondiente a la traducción de un 'post-it' encontrado en el registro a Juan María Torrealday.
En la traducción, realizada durante un receso en el juicio, participaron los cuatro peritos propuestos por las defensas y un quinto propuesto por la acusación. Los cinco estuvieron de acuerdo en señalar en que la traducción de la nota manuscrita incluía algún error.
Previamente, esta mañana declararon una decena de testigos, entre ellos la periodista Nerea Azurmendi, que participó desde el primer momento en el proyecto que dio lugar al nacimiento del diario, donde después ocupó el cargo de subdirectora. Azurmendi negó que la banda terrorista influyera en el rotativo y aseguró que "si hubiera tenido la más remota sospecha de que existiera la más remota posibilidad no hubiera seguido vinculada al proyecto".
Preguntada por la explicación de que esta relación apareciera en documentos intervenidos a etarras, aseguró desconocerlo, pero subrayó que se fía "infinitamente más" de lo que vivió en primera persona y vio "muy de cerca" que de "lo que haya podido decir ETA", fuente a la que otorga "una veracidad muy reducida".
También declararon varios compañeros y amigos de otros acusados, que aseguraron que éstos se definían por su defensa de la búsqueda de acuerdos en el País Vasco a través del diálogo y el consenso e insistieron en que "nunca" se expresaron en defensa del uso de medios violentos.
En concreto, el director del centro de estudios por la paz Baketit, Jonan Fernández, recordó que José María Auzmendi fue uno de los fundadores el movimiento social por la paz Elkarri. "Su posición contraria a la violencia es manifiesta y clara", insistió.
'Egunkaria' fue clausurado en 2003 por orden del juez de la Audiencia Nacional Juan Del Olmo, para quien el objetivo del diario era facilitar amparo y difusión, "con apoyo del idioma euskera como cobertura cultural para ello", al ideario terrorista. El magistrado citó entonces los documentos incautados a los etarras y que constituyen la prueba fundamental planteada por la acusación.
El juicio se celebra sólo con la acción popular constituida por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y Dignidad y Justicia (DyJ), que acusan a los cinco directivos de integración en organización terrorista. La Fiscalía retiró la acusación al considerar que no hay pruebas que vinculen al rotativo con la banda terrorista.
Durante su declaración en el juicio, los cinco directivos -Iñaki Uría, Juan María Auzmendi, Xabier Oleaga y Martxelo Otamendi-- negaron cualquier implicación como la banda terrorista y se definieron como promotores del euskera. Además, aseguraron no saber "nada" de los documentos en manos de ETA.