MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -
El escritorio de la diputada de la Segunda República Clara Campoamor ha vuelto al Congreso de los Diputados, del que salió tras el golpe de Estado de 1936, gracias a una donación de la Asociación de Mujeres que lleva el nombre de la que fuera principal impulsora del voto femenino en España, hace ahora 75 años.
La mesa y los objetos de escritorio que Campoamor, que su ahijada Pilar Lois regaló a la presidenta de Asociación Clara Campoamor, Blanca Estrella Ruiz, han sido ubicados en el vestíbulo de la nueva ampliación del Congreso, sede del antiguo Banco Exterior de España.
Sobre la mesa de madera de Campoamor se pueden ver una lupa y un abrecartas de plata decorados con figuras de leones, un juego de tinteros y un cenicero, ambos de cuero, que según explicó Ruiz acompañaron a la sufragista española primero cuando las Cortes Republicanas se trasladaron a Valencia y después en su periplo por el exilio: Francia, Argentina y Lausanne.
En el acto de entrega estuvieron presentes, además de Ruiz, el presidente del Congreso, Manuel Marín, y la secretaria primera de la Mesa de la Cámara Baja, María Jesús Sáinz, así como otros miembros de la entidad donante como la abogada y actualmente presidenta del Consejo de Consumidores y Usuarios, Francisca Sauquillo, el ex ministro Juan Manuel Eguiagaray y la actriz Lola Herrera.
DIGNIFICAR SU NOMBRE.
La presidenta de la asociación señaló que Campoamor siempre quiso que su mesa estuviera en España y se congratuló de que esta "joya" ya tenga un sitio "en el templo de la democracia", como ella definía a las Cortes. Además, explicó que ha cumplido el compromiso que adquirió con Pilar Lois, quien reclamó que antes de entregar el escritorio, la asociación "dignificara" el nombre de Campoamor e hiciera que su labor fuera reconocida en España y en el mundo.
Ruiz comentó que ya se han conseguido muchas de las peticiones anticipadas por la homenajeada, pero se despidió pidiendo a Marín que convenza a los grupos de que vuelvan a debatir para su aprobación la Ley del Niño y la Niña que Campoamor planteó en 1932 para proteger los derechos de la infancia.
Por su parte, Marín, quien recibió como regalo de la asociación un ejemplar de la obra de Campoamor, 'El voto femenino y yo', agradeció la donación de una mesa que "forma parte de la Historia de España". Recordó que la diputada luchó por el sufragio universal sin apenas apoyo de los grupos parlamentarios de la época, incluidos los partidos de izquierdas, y destacó que su trayectoria demuestra que "las batallas en solitario se pueden ganar".
Marín reconoció que en España aún quedan muchas cosas por hacer para alcanzar la igualdad real entre hombres y mujeres, pero subrayó que las reivindicaciones de género de las que Campoamor fue una "visionaria", son "imparables".
BUSTO Y EXPOSICION EN EL CONGRESO.
La firma del documento que da fe de la entrega del escritorio tuvo lugar en el Vestíbulo de Isabel II, delante de la estatua de la reina española, la única mujer que hasta ahora cuenta con una escultura en la Cámara Baja. Pero esta situación cambiará el próximo 20 de diciembre, día en el que Clara Campoamor se convertirá en la segunda figura femenina con una escultura en el Congreso.
La obra ha sido realizada por la artista gallega Marina Núñez y consiste en un busto doble y simétrico de la diputada. El primero de ellos y más visible es de cristal y se sitúa sobre una peana transparente dentro de la cual se puede ver el otro busto, esta vez de metal y rodeado de tiras con fragmentos de su producción literaria.
Está previsto que la escultura se inaugure el próximo día 20 de diciembre, junto con una exposición sobre la diputada del Partido Radical, dentro de los actos de conmemoración del 75 aniversario del voto femenino. El busto se colocará justo enfrente de donde ha sido ubicado el escritorio de Campoamor, en el Vestíbulo del nuevo edificio del Congreso que, además, alberga una sala con el nombre de la abogada republicana.
El pasado 28 de noviembre, la Cámara Baja ya rindió homenaje a Clara Campoamor durante el debate de una proposición no de ley, aprobada por unanimidad, en la que se instó al Gobierno a declarar el 1 de diciembre 'Día del sufragio universal', en recuerdo de la fecha en la que se aprobó la Constitución de 1931, que contemplaba por primera vez este derecho para las mujeres.