Estatut.- Puigcercós llama "prevaricador" al Defensor del Pueblo y cree que el recurso debe analizarse sin prisa

Actualizado 01/08/2007 19:54:22 CET

Dice que la Generalitat desarrolla día a día el Estatut porque, cuanto más consolidado esté, más difícil será que el TC lo revoque

MADRID, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

El conseller de Gobernación y Administraciones Públicas de la Generalitat y secretario general de ERC, Joan Puigcercós, considera a Enrique Múgica un "prevaricador" porque, como Defensor del Pueblo, utiliza los recursos públicos para ir contra el Estatuto catalán y no lo hace contra el andaluz, que a su juicio salió "de la misma fotocopiadora".

En declaraciones a Europa Press, indicó que el Tribunal Constitucional debe tomarse su tiempo para analizar con "calma y tranquilidad" el Estatut, y aunque admite que no se entendería que tardara diez años en resolver, tampoco cree que deba fallar en seis meses, como reclama el PP. "Creo que no se van a salir con la suya, porque incluso en el propio TC, los magistrados propuestos por el PP no quieren llegar a degradar la institución con un matiz partidista tan acentuado", vaticinó.

Además, recordó que algunas decisiones del TC han tardado mucho, "demasiado", y que hay otros casos en el tribunal que afectan a gobiernos del PP que aún están por decidir. Lo que ve "curioso" es la prisa del PP en el caso catalán y su interés para descartar recursos contra el Estatuto andaluz, pese a que "hay muchos artículos del Estatuto andaluz que son fruto de la misma fotocopiadora que fotocopió el Estatuto catalán".

ESTATUTOS SACADOS "DE LA MISMA FOTOCOPIADORA".

"Hay quién dice que el Estatuto andaluz ha copiado el catalán pero no va así. Ambos fueron copiados de la misma matriz, que es una fotocopiadora que acciona Alfonso Guerra (presidente de la Comisión Constitucional del Congreso). Es el que la hace funcionar y el que hace las fotocopias", sentenció.

Esas similitudes le llevan a pensar que "alguien está prevaricando" y citó expresamente al Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, por recurrir el Estatut y no actuar contra la reforma andaluza o la valenciana. "El Defensor del Pueblo es un prevaricador pues utiliza recursos públicos para ir contra el Estatuto de Cataluña y no los usa con el Estatuto andaluz, que tiene artículos muy parecidos --proclamó--. Creo que está haciendo un uso partidista de recursos públicos y esto para mi tiene una palabra muy clara".

Puigcercós añadió que la Generalitat pretende que el Ejecutivo "corte de cuajo" este tipo de actitudes, tanto la del Defensor del Pueblo como la del PP, que suponen una permanente "amenaza" y "erosión" del Estatut. "Algunos utilizan Cataluña como arma arrojadiza pero automáticamente, cuando ha pasado esta etapa, se suben al carro y se aprovechan de su actitud pionera --comentó--. Esto, visto desde Cataluña, provoca una cierta fatiga intelectual y estamos ya un poco cansados".

Así, sostiene que tanto los 'populares' como Múgica, de quien recuerda que fue propuesto por el PP como Defensor del Pueblo, llevan a cabo "un intento de presión permanente" con el fin de crear unas condiciones para que el Tribunal Constitucional puede fallar en contra del Estatut. Llegan al punto, argumentó, de negar la entrada en funcionamiento del Estatut por el mero hecho de que está recurrido, un razonamiento que impediría desarrollar una ley, sea del gobierno central o de las comunidades, cada vez que es objeto de alegaciones.

El conseller niega que la aplicación del Estatuto catalán pueda causar problemas de seguridad jurídica en el futuro y de hecho cree que su desarrollo hará más difícil una sentencia contraria: "No nos engañemos, el Tribunal Constitucional es un órgano político, dicho en el sentido positivo, y cuanto más consolidado esté el Estatuto, más difícil le va a ser revocarlo o dar marcha atrás --aseveró--. El Gobierno catalán está metido en desarrollar día a día el Estatuto, precisamente para que el TC se dé cuenta que su ejecución no raya, ni mucho menos, la inconstitucionalidad y para que sea consciente de los agoreros".

En su opinión, una sentencia contraria del TC podría dejar "desarbolado" el Estatut de dos formas: revocando la totalidad del texto o de sus aspectos fundamentales, o bien mediante una sentencia interpretativa donde se establezca que la norma es constitucional siempre y cuando se interprete conforme al criterio del tribunal, lo cual sería "mucho más sibilino".

CATALUÑA REACCIONARÍA EN BLOQUE.

Advirtió de que, si el Estatut es abatido, la reacción de la sociedad catalana sería "global". "No sé cuál es el 'Plan B' ni si tenemos que irnos a Bruselas o a Madrid, pero lo que tengo claro es que la actitud cerrada del Gobierno central y la beligerancia del PP están haciendo replantear a una parte importante de la sociedad catalana que hay que incluso ir mucho más allá del propio Estatut --dijo--. El 'Plan B' se está desarrollando cada día, en el sentido de que cada día hay un nuevo sector de la sociedad civil que se incorpora a esta plataforma de reivindicación".

Cuestionado sobre la aparente paradoja que supone que ERC, que votó en contra del Estatut, sea ahora un adalid de su desarrollo, Puigcercós indicó que su partido es de profundas convicciones democráticas y, dado que hubo un referéndum en el que ganó el sí, tiene la obligación de acatarlo, aceptarlo y sacarle el máximo de jugo porque es el instrumento que hay. "También somos críticos con la gestación del proceso constitucional pero estamos jugando con las reglas de la Constitución española", apostilló.

A su juicio, el hastío que parece manifestar la población catalana en las últimas convocatorias electorales no procede de las reivindicaciones de los políticos catalanes, sino de la actitud del Gobierno central y la frustración de una voluntad mayoritaria en Cataluña que quiere más poder político y más poder de decisión.

"Una parte de la ciudadanía catalana está frustrada porque creía que el Estatuto sería un instrumento necesario y el recorte que se produjo explica perfectamente una cierta apatía --afirmó--. El debate estatutario ha sido el parto de los montes y el resultado ha sido muy escuálido".

Según explicó, los problemas de Cercanías, el caos del aeropuerto de Barcelona de hace un año o el reciente colapso energético sí que están provocando un hartazgo, pero la Generalitat no puede responsabilizarse de aquello que no es su competencia.

"No se puede trabajar cuando tienes una situación de estrechez en inversiones como la que tenemos nosotros y eso no es una actitud victimista sino una constatación --argumentó--. Precisamente nosotros estamos abandonando esa actitud victimista para asumir las responsabilidades, pero ello implica que el Gobierno central tiene que jugar y que nosotros podamos tener el control de aspectos fundamentales y estratégicos como son los puertos, los aeropuertos, las cercanías o incluso la financiación, el modelo de hacienda tributaria".

Preguntado por qué no se da esta apatía en otras comunidades, Puigcercós quiso dejar claro que "las otras autonomías no son una nación como Cataluña". "Ya dije en su día que este Estatuto era bueno para una región de España, pero era insuficiente para una nación de Europa como Cataluña", concluyó.