MADRID 9 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Mesa del Congreso acordó hoy ampliar una semana más, hasta el día 16, la presentación de enmiendas al Estatuto de Castilla La-Mancha a la espera de la tercera reunión que el PSOE y el PP mantendrán estos días para intentar un acuerdo sobre los 'retoques' a introducir en el texto, según informaron a Europa Press fuentes parlamentarias.
El plazo para la presentación de enmiendas parciales al proyecto de reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha concluía hoy, si bien el órgano de gobierno de la Cámara, en su reunión de los martes, resolvió una nueva ampliación para dar tiempo a los grupos mayoritarios a perfilar sus enmiendas.
Cada uno por su lado, el PSOE y el PP han mantenido varios encuentros de trabajo con sus representantes en Castilla-La Mancha y después se han celebrado ya dos reuniones de las direcciones de los grupos parlamentarios en el Congreso.
LAS MISMAS ENMIENDAS, PERO POR SEPARADO
Una vez analizadas las modificaciones, previsiblemente en la tercera reunión que mantengan esta semana, los dos partidos mayoritarios en las Cortes Generales recibirán al Gobierno y la oposición de Castilla-La Mancha para sellar un acuerdo con la idea de presentar las enmiendas antes de Navidad.
Se seguirá la misma práctica del Estatuto valenciano, es decir, PSOE y PP registrarán en el Congreso las enmiendas por separado pero con el mismo texto. En cualquier caso, los plazos reglamentarios obligan a posponer la tramitación del Estatuto hasta febrero, cuando se retome la actividad parlamentaria ordinaria.
Los negociadores de las dos formaciones mayoritarias ya han delimitado los campos del articulado del Estatuto de Castilla-La Mancha donde se introducirán modificaciones: las competencias, la financiación y el problema del agua.
TRASVASE CON FECHA, PERO NO IMPERATIVA
Sobre la cuestión del trasvase, los negociadores entienden que suprimir de golpe la fecha de caducidad de 2015 del trasvase Tajo-Segura sería una humillación innecesaria para el Parlamento castellanomanchego, que en su día lo aprobó por unanimidad.
No obstante, pretenden rebajar su eficacia limitándose a mencionar esa fecha como una recomendación de las Cortes de Castilla-La Mancha, susceptible de ser modificada por el Estado, que es quien debe tener la competencia. Se baraja seguir el modelo del Estatut, cuando el reconocimiento de Catalunya como Nación se incluyó en el preámbulo como una mención a lo que había aprobado el Parlament.
La misión de los negociadores del PSOE y del PP es eliminar las dudas de constitucionalidad de la reforma estatutaria, aun admitiendo que la Comunidad Valenciana y Murcia pueden acabar optando por recurrirlo en el Tribunal Constitucional. Por encima de esa posibilidad, los partidos mayoritarios creen que la reforma castellanomanchega habrá quedado suficientemente 'blindada' a su paso por las Cortes Generales como para que esos hipotéticos recursos no prosperen.