Actualizado 08/01/2007 19:32 CET

ETA.-Askatasuna cree "lógica" la petición de Batasuna a ETA para que mantenga el alto el fuego de marzo

Dice estar dispuesta a acudir a la manifestación convocada por Ibarretxe para el sábado, aunque no lo ha analizado

BILBAO, 8 Ene. (EUROPA PRESS) -

El portavoz de Askatasuna, Julen Larrinaga, consideró hoy "lógica" la petición de Batasuna a ETA para que mantenga el alto el fuego anunciado el 22 de marzo de 2006, "si estamos hablando de poner en marcha un proceso de parámetros democráticos". "En una análisis global de condiciones democráticas, nadie entendería un proceso dialogado de resolución del conflicto con acciones armadas o con violencia política en las calles", precisó.

"Del mismo modo, -prosiguió- nadie entiende un proceso de resolución del conflicto con leyes de excepción, con medidas excepcionales en las prisiones, con militarización, con detenidos, etc". "Pensamos que hay que huir de análisis parciales y realizar uno global. En ese sentido, nos parece lógica la demanda que ha realizado Arnaldo Otegi al respecto", añadió.

En una rueda de prensa celebrada en Bilbao, el portavoz de la asociación de apoyo a presos de ETA enmarcó el atentado del pasado 30 en Barajas y las acciones de kale borroka en la "inexistencia de condiciones democráticas para alcanzar un proceso de solución" negociada al conflicto.

No obstante, precisó que "aquel que intente identificar solo con esas acciones de violencia la inexistencia de condiciones para seguir un proceso, está engañando a la ciudadanía, porque dicha inexistencia de condiciones existía desde bastante antes y lo que hay que arreglar es el contexto global, no lo de una parte sí y las de otra no".

LLAMAMIENTO A REFLEXIONAR

Por ello, hizo un llamamiento a todos los agentes políticos y sociales de Euskadi a que reflexionen sobre las situaciones democráticas necesarias para abordar un proceso y a la necesidad de que entre todos se llegue a un acuerdo y un consenso "de mínimos".

Asimismo, pidió al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que dé por finalizada la "política de ilegalizaciones" de las organizaciones de la izquierda abertzale y que busque los consensos políticos y parlamentarios que crea necesarios en el Estado español para dar fin a esa política.

Esos consensos, según dijo, "ya se han logrado en Euskadi, donde la mayoría de partidos políticos, excepto PSE-EE y PP, han exigido que se desactive la Ley de Partidos y que se archiven todos los procesos políticos puestos en marcha por la Audiencia Nacional".

En su opinión, si no se pone fin a la política de ilegalizaciones "es imposible poner en marcha un proceso de solución dialogado al conflicto". "Si una de las partes está prohibida o perseguida, es del todo imposible -a la vista está en los últimos nueve meses- mantener el propio proceso, al menos desde un punto de vista democrático", añadió.

ACTO DE ANOETA

Respecto a la prohibición del acto del Movimiento Pro Amnistia del pasado sábado en San Sebastián, Larrinaga indicó que "si no hay canales para expresar las ideas políticas en la calle, tanto en una manifestación como en un acto político, ¿de qué calidad de democracia podemos hablar en Euskal Herria?".

Asimismo, apuntó que la propuesta que iban a presentar sobre la resolución del conflicto en el acto de San Sebastián, la tendrán que presentar "de una u otra forma", con acciones "pueblo a pueblo".

Larrinaga apuntó que "no existían condiciones democráticas, aunque las hay, las hubo y sigue habiendo condiciones políticas claras para afrontar un proceso resolutivo". "No existían condiciones democráticas que apoyasen las realización de dicho proceso", insistió, para añadir que su preocupación en los últimos meses llevó a Askatasuna a realizar un análisis y hacerlo público, aportando la necesidad de que "entre todos fijemos una tabla de mínimos democráticos para poder afrontar el proceso".

MANIFESTACION

Preguntado por la manifestación convocada por el lehendakari para el próximo sábado, Larrinaga dijo estar dispuesto a acudir, aunque precisó que no han sido invitados.

"Cualquiera puede entender que si nos sumásemos, iríamos a boicotearla o que sería un motivo de enturbiar una movilización. Es complicado tomar ese tipo de decisiones, pero no lo hemos analizado", concluyó.