MADRID 17 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional juzgará mañana a Antxon Sasiain Rodríguez, que se enfrenta a una pena de 64 años de prisión acusado de colaborar en el atentado perpetrado en mayo de 1997 contra la base militar de Araca en Vitoria, en el que un coronel y dos empleadas de la lavandería resultaron heridas.
La Fiscalía le acusa de ser cooperador necesario de un delito de atentado terrorista contra miembro de las Fuerzas Armadas (por el que se enfrenta a 18 años de cárcel o subsidiariamente, como cómplice, a 14 años), de dos atentados terroristas contra las personas (24 años o, subsidiariamente, 14 años) y de otro de estragos (15 años o 8 años). Además, le considera autor de un delito de colaboración con banda armada, por el que pide para él 7 años de prisión.
Según el escrito fiscal, Sasiain colaboró con los autores del atentado conduciendo, desde la localidad de Dima (Vizcaya) hasta el Parque de Arriaga de Vitoria, un vehículo "lanzadera" para avisarles, con un teléfono móvil, si existiese algún control policial. Después de realizar esta labor, el procesado se marchó a Vergara (Guipúzcoa) porque tenía que trabajar.
Los autores del atentado consiguieron entrar en el recinto militar y colocaron dos artefactos explosivos bajo el despacho del coronel-director del centro, quien "saltó por los aires" tras la detonación, aunque no sufrió ninguna lesión. Dos empleadas de la lavandería resultaron heridas y sufren secuelas auditivas desde el atentado. El segundo artefacto no llegó a explotar.
INTENTÓ QUEMAR UN BANCO
La Sección Segunda de la Sala de lo Penal también juzgará, el próximo jueves, a Iñigo Makazaga Castillo, acusado de intentar atentar con cócteles molotov contra un establecimiento bancario, en julio de 1997 en Vitoria, como protesta por el fallecimiento del miembro de ETA Juan Carlos Hernández González en una cárcel de Albacete.
La Fiscalía pide para él 14 años de prisión por un delito de colaboración con ETA y tenencia de explosivos. Según su escrito de acusación, el acusado, junto con otras personas ya condenadas, guardaron elementos para confeccionar artefactos explosivos en un colegio de Vitoria. Hacia las 22:00 horas, se dirigieron al establecimiento cubiertos con capuchas, aunque no pudieron cometer la acción porque los artefactos ardieron antes de ser arrojados.