ETA.- Diego Armando era "alegre y tranquilo" y tenía muchas "ganas de vivir y trabajar", dice un amigo suyo

Actualizado 05/01/2007 15:26:32 CET

MADRID, 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

Diego Armando Estacio, uno de los dos ecuatorianos muertos en el atentado de la T-4 de Barajas, era un "joven risueño, alegre, tranquilo y, sobre todo, con ganas de vivir y trabajar", manifestó Cristiano Alvaro Cañada, amigo suyo.

"Tenía su pareja e iban en serio, le gustaba mucho el fútbol, la farra y el baile", destacó Cañada en el Hotel Auditorium, donde se encuentra dando su apoyo a los familiares.

Según testimonios de sus amigos, Diego Armando, de 19 años, se había instalado en España hace más de tres años después de vivir un tiempo con su madre, Jaqueline Civizapa, en Italia. Ya en Madrid, en un primer momento vivió con su padre en el barrio de Puente de Vallecas y trabajaba con él en una empresa de la construcción.

Posteriormente, se instaló con su novia y el hermano de ésta en la zona de Entrevías "con el deseo de radicarse definitivamente en España", apuntó Cañada.

Asimismo, el hermano de la novia de Estacio, Vicente Arequipa, manifestó hoy que todos ellos fueron a recibirles al aeropuerto de Barajas y se dirigían al aparcamiento siniestrado en el momento de la explosión.

"Mi hermana y mi familia llegábamos de Ecuador, de pasar la Nochebuena, para celebrar en España la Nochevieja. Mi cuñado se quedó a dormir en el coche y cuando nosotros y los amigos que nos acompañaban nos dirigíamos al 'carro' de Diego para dejar las maletas e irnos, nos apercibieron de que había una bomba y, al momento oímos, la explosión. Mis sobrinos se cayeron al suelo y mi madre se puso histérica", relató Arequipa.

Por su parte, Cañada relató que después de la explosión intentaron ponerse en contacto con Diego Armando telefónicamente, porque era el único que se había quedado a dormir en el coche pues estaba "muy cansado" tras haber salido la noche anterior.

Entonces, les comunicaron que había sido encontrada a una persona perdida en la T-1 "pero resultó que no era él, y desde ahí empezó la pesadilla".

Asimismo, Vicente Arequipa informó de que la novia del fallecido, Verónica, se encuentra en estos momentos "muy mal y deprimida" sobre todo por la repercusión que el suceso ha tenido en la prensa. Los familiares se encuentran tranquilos porque se han encontrado el cuerpo "pero esperan que salga pronto de los hierros y esté completo", agregó.