5 de abril de 2020
 
Actualizado 17/01/2007 14:59:52 +00:00 CET

ETA.- El fiscal rebaja de 38 a 30 años la petición de pena para "Gadafi" por el asesinato de un sargento en 1991

También eleva a 900.000 euros su petición de indemnización para la pareja del sargento y sus cuatro hijos

MADRID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

El fiscal de la Audiencia Nacional Carlos Bautista rebajó hoy de 38 a 30 años de prisión su petición de pena para el ex dirigente etarra Juan Carlos Iglesias Chouzas, "Gadafi", por asesinar en 1991 a tiros "por detrás y por la espalda" al sargento de la Guardia Civil Pedro Carbonero en la localidad vizcaína de Galdácano. Además, solicitó al tribunal que le condene a indemnizar con 180.000 euros a la pareja sentimental del sargento y con la misma cantidad a cada uno de sus cuatro hijos.

En la vista oral, el fiscal Bautista modificó sus conclusiones provisionales, al retirar dos delitos de utilización ilegítima de vehículo a motor que imputaba inicialmente a "Gadafi", al no estar incluido en el decreto de extradición por el que Francia le entregó a España a finales de 2005.

El fiscal también elevó su petición de indemnización a 900.000 euros frente a los 180.000 euros que pedía en un principio, al igual que hizo el abogado de la acusación que ejerce la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), Juan Carlos Rodríguez Segura. El letrado pidió que se le condene a pagar una indemnización de un millón de euros a cada uno de los hijos y otra de 250.000 euros para su compañera sentimental. Además, pidió que se le prohíba acercarse a la novia del sargento y a sus hijos en un periodo de 10 años, una vez que sea excarcelado.

El fiscal reclamó a la Sala que le condene por un delito de atentado, al considerar que existe suficiente prueba de cargo para acreditar que el etarra asesinó al sargento porque fue él quien le disparó en tres ocasiones. "Gadafi fue la persona que, por detrás y por la espalda, pegó tres disparos, a traición, al sargento y le asesinó en ese instante", recalcó.

Al igual que en juicio anteriores, el ex dirigente etarra se negó a contestar a las preguntas del fiscal y del tribunal. "Gadafi" ha sido ya condenado a penas que suman más de 1.200 años en los más de veinte juicios a los que se ha enfrentado desde que fue entregado.

VALIDEZ DE DECLARACIONES POLICIALES.

En su informe, el fiscal Bautista fundamentó su petición de pena en las declaraciones incriminatorias policiales y judiciales prestadas por los etarras ya condenados por estos hechos Javier Martínez Izaguirre, integrante también del "comando Vizcaya", Juan Manuel Tobalina y María Paulina García Rodríguez.

A pesar de que hoy los coimputados no recordaron su participación en los hechos, el fiscal se refirió a la reciente sentencia del Tribunal Supremo que confirmó la validez de las declaraciones policiales, siempre y cuando, fuesen introducidas de forma adecuada como prueba en el juicio oral. El alto tribunal se pronunció así al ratificar la condena a 26 años de cárcel impuesta por la Audiencia Nacional al miembro de ETA Orkatz Gallastegi Sodupe por el asesinato del magistrado José María Lidón.

El fiscal Bautista subrayó, asimismo, que existen datos "objetivos y subjetivos" que corroboran las declaraciones de los coimputados y se refirió, en este sentido, a las testificales ofrecidas por los guardias civiles que participaron en la toma de declaración de Tobalina y García Rodríguez, así como los ertzainas que estuvieron presentes en la de Martínez Izaguirre. También destacó que la declaración de los coimputados en el juicio como testigos se ha producido cuando ya han sido condenados por estos hechos.

En su testifical, tanto Martínez Izaguirre como García Rodríguez se limitaron a señalar que no recordaban los hechos ni la declaración policial que prestaron tras ser detenidos. En el caso de Tobalina, el presidente del tribunal, Alfonso Guevara, le advirtió de que le podría deducir testimonio por denegación de auxilio a la justicia o falso testimonio por la actitud que mostraba ante la Sala. Seguidamente, recordó que la declaración que entonces prestó fue inducida "bajo torturas" por la Guardia Civil.

En el juicio también compareció la compañera sentimental del sargento Carbonero, quien explicó ante el tribunal que ese día su novio le fue a recoger al Ayuntamiento de Galdácano y cerca de la parada de autobuses escuchó un ruido. "Pensé que era un trueno, pero le vi en el suelo con un agujero en la frente", relató con voz temblorosa.