ETA.- Un forense declara que el edil del PP Manuel Indiano recibió 15 tiros cuando atendía en su "tienda de chucherías"

Actualizado 20/10/2010 17:50:56 CET

"Los tres hicimos lo de Indiano" admitió el etarra Javier Macazaga en la 'cantada' que dirigió a la dirección de la banda

MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

El concejal del PP Manuel Indiano recibió 15 disparos a bocajarro cuando atendía en la tienda de chucherías 'Kokolo' que regentaba en agosto de 2000 en la localidad guipuzcoana de Zumárraga, a manos de tres presuntos etarras, entre ellos Franciso Javier Makazaga, quien confesó los hechos en la 'cantada' que dirigió a la dirección de la banda en el momento de su detención.

Así lo han manifestado hoy ante la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional los médicos forenses que realizaron la autopsia de Indiano y los policías que hallaron la confesión de Macazaga durante la vista en la que el juicio por estos hechos quedó visto para sentencia.

El fiscal Vicente González Mota ha elevado a definitiva su petición de 30 años de cárcel por delitos de atentado terrorista y tenencia ilícita de armas para Francisco Javier Macazaga y ha solicitado una indemnización de 400.000 euros para la compañera sentimental de Indiano, con la que convivía desde dos años antes de su muerte, y de 150.000 para los padres de la víctima.

La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) ha ejercido la acusación popular reclamando 32 años de prisión para Franciso Javier Macazaga, alias 'Txema', mientras que Voces Contra el Terrorismo (VCT) como acusación particular ha hecho hincapié en la indemnización que debe recibir la hija del edil 'popular' que nació apenas doce meses después del asesinato.

Makazaga se ha negado a declarar al mantener que no reconocía al tribunal, presidido por el magistrado Javier Gómez Bermúdez, y asegurar que no tenía "nada que ver" con los hechos por los que se le juzga. Pese a todo, las pruebas periciales, los documentos intervenidos --autocrítica que escribió a los responsables de la organización--, los testimonios de presos etarras como Asier García Justo, Ibon Etxezarreta o Luis María Carrasco apuntaron a la participación del acusado en el atentado.

En la vista oral, varios ertzainas han asegurado que visto el "'modus operandi', la condición de electo y la manera en que se realizaron los hechos" llegaron a la conclusión de que el atentado perpetrado el 29 de agosto de 2000 fue obra de la organización terrorista ETA. Según ha explicado uno de los agentes, aquel día escuchó varias "detonaciones" y pensó que una panda de "chavales echó unos petardos".

Sin embargo, el ertzaina fue testigo segundos después de cómo dos individuos huían del establecimiento para introducirse en un Ford Fiesta negro. La descripción de uno de ellos --"un varón con el pelo un poco largo"-- coincidía con la del hombre que entregó las armas utilizadas en el asesinato a Asier García Justo.

"INCONTINENCIA VERBAL"

El etarra Asier García Justo, que ha comparecido como testigo, ha mantenido que un individuo, que se hacía llamar 'Txema' y que en aquel momento era liberado de la banda, le entregó una mochila con dos pistolas y un subfusil en la cita que mantuvieron en una cervecería. "Cuando le dije que yo no hablaba bien euskera, pasó a hablarme en castellano", ha recordado García Justo, quien ha dicho no recordar si eran "ciertas" las declaraciones que prestó en Comisaría tras el registro en su domicilio de San Sebastián en el que los efectivos hallaron las armas en marzo de 2001.

Según los ertzainas, Asier García Justo hizo una descripción "bastante somera" confirmando que un hombre con una "mandíbula bastante prominente" le entregó este material. "Fueron unas declaraciones sin incidentes, salvo que parecía que tenía incontinencia verbal. Fue una declaración dura por lo larga que era", han destacado los agentes.

En el registro de su vivienda, los ertzainas encontraron un listado de matrículas, una carpeta con posibles objetivos, un tupperwaire para preparar explosivos y la mochila con las dos armas cortas, el subfusil y "algún" cargador.

Desde la cárcel alavesa de Nanclares de Oca, han comparecido como testigos los presos etarras Ibon Etxezarreta y Luis María Carrasco. El primero reconoció fotográficamente a 'Chema' mientras que el segundo confirmó que ese alías pertenecía a Macazaga. "Sí es Macazaga", ha afirmado taxativamente.

Por su parte, los peritos han subrayado que los proyectiles y casquillos localizados en el lugar de los hechos pertenecían a la pistola de marca Star del calibre 9 milímetros parabellum que mató a Indiano. En la panadería-confitería Kokolo, los agentes hallaron siete proyectiles y catorce vainas percutidas.

Por otro lado, los agentes encontraron en una vivienda de Castres (Francia) la autocrítica o 'cantada', escrita en euskera, en la que, según la prueba grafológica, Makazaga relataba su paso por la organización y sus acciones, entre ellas admitía el asesinato del concejal del PP. "Los tres hicimos lo de Indiano", escribió. Según los investigadores, Ainhoa García Montero e Ibon Fernández Iradi. 'Susper', podían ser los otros miembros del comando que perpetró el atentado.

A pesar de que Makazaga se negó a declarar ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón cuando fue detenido, el representante del Ministerio Público cree que "no cabe ninguna duda" de que asesinó "vilmente" a Indiano, a quien ETA "privó de su vida porque no pensaba como ellos" y por el "solo hecho de participar en la vida política como miembro de un partido constitucionalista".