MADRID 3 Sep. (EUROPA PRESS) -
Borja Giménez, hijo del senador del PP asesinado por ETA en mayo de 2001 Manuel Giménez Abad, está citado mañana en la Audiencia Nacional para testificar sobre las circunstancias que rodearon la muerte de su padre a manos de los terroristas, dentro de la investigación que lleva a cabo el Juzgado Central de Instrucción número 1 por estos hechos contra los etarras Aitor Lorente, Ainara Esterán y David Pla.
El titular de este juzgado, Santiago Pedraz, decretó la libertad de los dos primeros, considerados por la Fiscalía como cooperadores necesarios en el crimen y a los que el juez Baltasar Garzón había enviado a prisión, al considerar que existen "serias dudas" de que los acusados suministraran a ETA la información "imprescindible" para cometer el atentado.
La comparecencia del hijo del senador asesinado, citado por Garzón, se producirá ante el Juzgado Central de Instrucción número 1, al que corresponde la causa aunque previsiblemente será este magistrado, y no Pedraz, quien le tome declaración, al encontrarse este último de vacaciones, informaron fuentes jurídicas.
Otra de las diligencias decretadas por Garzón en esta causa y que está prevista para el martes, día 5, es la comparecencia del inspector jefe del Grupo de Ciberterrorismo de la Policía para que ratifique su informe sobre la documentación alusiva al senador incautada en Francia al dirigente etarra Ibón Fernández Iradi, 'Susper'.
DOS POSTURAS DIFERENTES.
El pasado jueves, el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz rechazó hoy el recurso interpuesto por la Fiscalía contra su decisión de poner en libertad a los etarras Aitor Lorente y David Pla.
Este juez ya decretó el pasado 14 de julio el archivo de la causa por el asesinato de Giménez Abad y la puesta en libertad por estos hechos de Lorente y Pla, así como de la otra acusada, Ainara Esteban, quien no salió de la cárcel porque en la actualidad cumple otra condena por colaboración con ETA y tenencia ilícita de armas. Posteriormente, su compañero Baltasar Garzón revocó la decisión de Pedraz se encontraba de vacaciones, y éste volvió a decretarla nada más volver el pasado 16 de agosto.
En su resolución, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 considera que no existen "motivos bastantes" para considerar a los etarras cooperadores necesarios en el asesinato, ya que, en su opinión, "hay más que serias dudas" de que fueran ellos quienes "suministraron la información eficaz, necesaria, transcendente e imprescindible" para perpetrar el atentado.
La situación de los imputados está todavía pendiente de lo que estime la Sala de lo Penal de la Audiencia, ante la que la Fiscalía ha interpuesto recurso de apelació, solicitando que vuelvan a ser encarcelados.
Giménez Abad fue asesinado el 6 de mayo de 2001 cuando, acompañado de su hijo, se dirigía al estadio de la Romareda de Zaragoza para ver un partido de fútbol por la calle Hernán Cortés. Al llegar a la altura de la calle Princesa, el senador fue tiroteado por un desconocido. El 3 de octubre de ese año se declaró concluido el sumario sin procesar a persona alguna, decretándose días después el sobreseimiento provisional de la causa, ahora reabierta.
En su declaración del próximo lunes, Borja Giménez deberá manifestar, según señaló en su día Garzón, si el itinerario habitual de su padre y él mismo cuando iban al estadio La Romareda era el que se marcaba en la información intervenida a ETA en Francia. En los registros registrados tras la detención de Pla y Lorente se encontraron papas de la ciudad con marcas en las calles utilizadas habitualmente por el parlamentario popular.