ETA.- Rubalcaba avala la operación de la Ertzaintza y dice que se pondrá a disposición de su próximo jefe, sea quien sea

Actualizado 04/03/2009 16:09:00 CET

Dice que el 1-M ha demostrado la pérdida "progresiva" de apoyo político que sufre ETA desde la ruptura de la tregua de 1999

MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, defendió esta mañana la actuación de la Ertzaintza en el operativo antiterrorista que permitió la detención de un presunto miembro del 'comando Guipúzcoa' --otros tres huyeron-- y dijo que se pondrá a disposición del próximo Consejero de Interior, repita el actual, Javier Balza, o sea un socialista.

Rubalcaba dijo que, "por razones obvias", debía "evadir" la pregunta sobre la actuación de la Ertzaintza, que consideró procedente detener a un miembro del 'comando' antes de tener localizado a todos sus integrantes. El ministro se escudó en que su tarea al frente de Interior ha sido siempre para "sumar fuerzas", independientemente de qué Cuerpo policial actúe.

Según relató Rubalcaba, Balza le telefoneó antes de que se realizase la detención de Manex Castro para informarle y precisarle las razones. Al ministro le pareció "todo muy puesto en razón", añadiendo que lo trasladado respondía a la "lógica policial". La Ertzaintza ha dicho que temió por la participación del terrorista en un atentado inminente.

Rubalcaba aprovechó para felicitar a la Policía autonómica por el arresto de una persona que podría haber participado en varios atentados de ETA, según dijo, entre ellos el del repetidor de Santa Bárbara, en el que los terroristas pusieron una trampa a los agentes autonómicos intentando perpetrar una matanza.

Respecto a si la efectividad de la Ertzaintza mejoraría con un consejero de Interior del PSE --la última operación de la Policía autonómica contra ETA se remonta a seis años atrás--, Rubalcaba dijo que "sea quien sea" el próximo consjeró, le llamará el mismo día de su nombramiento para ofrecerle su colaboración.

"ETA PIERDE APOYOS POLÍTICOS".

Por otra parte, el ministro del Interior se refirió al restultado de las elecciones vascas y, en concreto, a lo que calificó como "profresivo deterioro de los apoyos políticos" de ETA. Rubalcaba cifró en menos de 95.000 los votos que se pueden adjudicar a Batasuna, descontando de las 100.000 papeletas nulas, unos 5.000 votos que no iban a D3M si no que correspondían a "voto ténico nulo".

Desde los tiempos del Pacto de Lizarra, cuando ETA consiguió 230.000 votos, el brazo político de la banda ha perdido casi 140.000, según el ministro. "El apoyo social a Batasuna y sus siglas disminuye con el tiempo", concluyó Rubalcaba.

El ministro aprovechó para poner a Aralar como ejemplo de que el Gobierno no ilegaliza opciones políticas, como se le reprocha desde la izquierda abertzale proetarra. Esta formación ha conseguido cuatro escaños y se trata de una opción abiertamente "independentista", defendió Rubalcaba.

PRESUNTAS TORTURAS.

Rubalcaba fue preguntado otra vez por el presunto caso de torturas por parte de la Guardia Civil a dos de los miembros del comando autor del atentado de la T-4. Defendió que ETA da la consigna de denunciar torturas aunque no se produzcan, que ya ha ocurrido en el pasado y que en el caso de Igor Portu y Mattin Sarasola es el propio 'Txeroki' quien, en un correo electrónico hayado en su ordenador, admite que dicha denuncia es falsa.

Mattin Sarasola admitió ante la Guardia Civil ser el individuo que, embozado, aparece en unas imágenes del aparcamiento del aeropuerto. El mismo etarra denuncia que fueron declaraciones durante las que fue torturado y un juez vasco ha imputado a 15 agentes por ello. Rubalcaba fue preguntado hoy por si ésto último influirá en las investigaciones del atentado, a lo que el ministro resopndió que Policía y Guardia Civil trabajan conjuntamente con el juez para demostrar la implicación de ambos en la acción terrorista que costó la vida a dos personas.

En todo caso, Rubalcaba dijo que habrá una sentencia que pondrá "negro sobre blanco" lo que ocurrió tras la detención de los dos terroristas y que él, basándose en los informes que le proporcionó la Guardia Civil, negó al día siguiente de la denuncia que se hubieran producido torturas. "Y ahí sigo", concluyó.