Actualizado 16/01/2007 18:45 CET

El fiscal pide 13 años de prisión para un acusado de distintos actos de 'kale borroka' cometidos en San Sebastián

MADRID, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

El fiscal de la Audiencia Nacional Fernando Burgos pidió hoy al tribunal una condena de 13 años y 3 meses de prisión para Xeber Zubiaga Lazcano por distintos actos de 'kale borroka' perpetrados el 15 de agosto de 2000 en San Sebastián, que incluyeron la quema de dos autobuses y el lanzamiento de 'cócteles molotov' contra miembros de la Ertzaintza.

En la sesión de hoy, el fiscal elevó a definitivas sus conclusiones provisionales, al considerar acreditado que el procesado ha cometido los delitos de tenencia de sustancias inflamables, daños, coacciones terroristas y atentado a agentes de la autoridad. También expuso que concurre la agravante de disfraz y auxilio de otras personas respecto a los tres últimos delitos.

En concreto, el fiscal le acusa de participar en agosto de 2000, junto con una veintena de personas, en el lanzamiento de 'cócteles molotov' contra varios ertzainas y un cajero automático del Banco Guipuzcoano, así como la quema de dos autobuses, varios contenedores y una moto.

Ante la Sección Segunda de lo Penal, el acusado negó que el día 15 de ese mes se hubiese desplazado a San Sebastián, donde por aquellas fechas se celebraba la Semana Grande. Zubiaga explicó que ese día acudió por la mañana a un monte en Mondragón (Guipúzcoa), junto con varios de los jóvenes que posteriormente fueron detenidos por los incidentes en la capital guipuzcoana.

"ESTUVE EN MI CASA".

A preguntas del fiscal, el procesado aclaró que esa mañana olvidó en el coche en el que se trasladaron al monte --el mismo que utilizaron los autores de los ataques para ir a San Sebastián-- una cartera. "Es habitual que cuando vas al monte te dejes la cartera en el coche porque se te puede perder", argumentó Zubiaga, quien insistió en que el resto del día estuvo en su casa junto a su madre y su novia, que era hermana de uno de los condenados por estos hechos.

En el juicio, que concluirá mañana con los informes del fiscal y de la defensa, comparecieron como testigos la madre y la novia de Zubiaga, quienes respaldaron la versión que ofreció durante su interrogatorio. Ambas sostuvieron que estuvo durante toda la tarde en casa, ya que tras acudir al monte se encontraba "mareado".

Al inicio de la vista oral, el abogado de la defensa planteó a la Sala que los delitos de daños y coacciones terroristas habían prescrito, al transcurrir "más de 4 años" desde que se produjeron los hechos hasta la detención en octubre de 2004 de Zubiaga. Tras suspender la sesión durante unos minutos, el fiscal aclaró que los delitos de daños y coacciones terroristas prescriben a los 4 años y medio y no a los 3 años, tal y como había sostenido la defensa.