27 de febrero de 2020
 
Actualizado 05/05/2007 0:01:02 CET

El fiscal pide 30 años de prisión para el etarra Bienzobas por el asesinato de un trabajador en Getxo (Vizcaya)

MADRID, 4 May. (EUROPA PRESS) -

El fiscal de la Audiencia Nacional Ignacio Gordillo pidió esta tarde al tribunal una condena de 30 años de prisión para el miembro de ETA Jon Bienzobas por el asesinato a tiros el 10 de junio de 1990 del trabajador de Iberduero Rafael San sebastián, que se llevó a cabo en una cafetería de la localidad vizcaína de Getxo.

La Sección Primera de lo Penal reanudó hoy la vista oral contra Bienzobas, que fue extradido por Francia el pasado 6 de noviembre, después de que el pasado jueves acordara aplazarla, ya que el único testigo que le reconoció como autor material de los hechos no compareció ante la Sala.

En la sesión de esta tarde, el fiscal elevó a definitivas sus conclusiones provisionales, al considerar que existen numerosos indicios probados contra el etarra que acreditan su participación en el asesinato "cobarde, cruel, brusco y a traición" de San Sebastián, mediante tres disparos en la cabeza a corta distancia de atrás hacia delante.

Además de 30 años de prisión, Gordillo solicitó al tribunal, presidido por el magistrado Javier Gómez Bermúdez, una indemnización para los hijos del asesinado de 500.000 euros, así como la prohibición de acercarse al domicilio de la víctima o suestas familiares durante cinco años una vez Bienzobas haya cumplido la pena o sea puesto en libertad.

MUERTE INESPERADA

Durante su informe, el representante del Ministerio Público expuso que Bienzobas, en compañía de otos terroristas "no plenamente identificados", se dirigió el 10 de junio de 1990 a la cafetería "Gwendolyne" de Getxo y, tras entrar en la misma "de forma súbita e inesperada realizó a corta distancia tres disparos contra San Sebastián, causándole la muerte de forma instantánea". El hecho fue reivindicado por ETA en el diario EGIN dieciséis días más tarde.

"Existen una serie de indicios probados conectados entre sí que concluyen que Bienzobas, junto con otros miembros del 'Comando Vizcaya', realizaron este asesinato", aseveró el fiscal, quien apuntó que los hechos por los que se sienta el etarra en el banquillo de los acusados supusieron "la pérdida de la vida de una persona que se encontraba desayunando y recibió tres disparon de forma inesperada".

En cuanto a las pruebas de cargo, aludió a la testifical prestada en la primera sesión del juicio por varios de los clientes que se encontraban ese día en la cafetería. Unos de los testigos presenciales relató entonces que sobre las once de la mañana escuchó "una pequeña explosión" que le pareció en un principio "el lloro de un niño" y señaló que cuando giraron la cabeza una voz les gritó: "¡Quitos todos, me cago en Dios!".

También se refirió a la declaración realizada por varios policías municipales y miembros de la Etzaintza que manifestaron que el revolver utilizado en el asesinato del trabajador de Iberduero fue localizado el 7 de agosto de 1990 en un vehículo en Lejona (Vizcaya).

El fiscal también tuvo en cuenta para sustentar la condena la declaración policial realizada por el etarra Pedro Mariano Marquez del Fresno, quien entonces identificó a Bienzobas como la persona que le aconpañó en su primera "acción" como colaborador de la organización terrorista. Pese a ello, Marquez se desdijo hoy de estas manifestaciones y aseguró que "no eran verdad", ya que fueron inducidas a la fuerza por los agentes.